El dilema de modificar genéticamente los embriones humanos

La modificación con fines científicos tiene un condicionante ético
Gran Bretaña se convirtió ayer en el primer país en aprobar oficialmente un experimento de modificación genética en embriones humanos, lo que planteó un debate sobre los dilemas éticos que generan este tipo de investigaciones.

El estudio se llevará a cabo en el Instituto Francis Crick, y estará a cargo de Kathy Niakan, quien manifestó que su objetivo es determinar qué genes cumplen un papel fundamental en el desarrollo saludable de los embriones, así como establecer causas para la baja probabilidad de éxito de las fecundaciones in vitro.

La investigación de Niakan, aprobada por la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA, por su sigla en inglés), analizará a los embriones durante los primeros siete días de su gestación. Estos embriones serán donados voluntariamente, y no pueden ser usados para tratamientos médicos. Su único fin será la investigación científica, durante la cual se alterará el ADN almacenado dentro de cada célula, cortando y pegando fragmentos de este, a través de una técnica llamada Crispr-Ca9.

La cuestión con este tipo de estudios radica en el dilema ético que generan, ya que la modificación de embriones humanos podría eventualmente llevar, por ejemplo, a la creación de "bebés de diseño", o que se implemente en tratamientos potencialmente peligrosos, ya que las modificaciones genéticas se transmitirían a lo largo de las generaciones.

Entre las voces en contra de esta investigación se encuentra David King, integrante de la organización Human Genetics Alert, que se manifiesta a favor de los experimentos en genética, pero en contra de la discriminación genética, la clonación y la modificación genética de humanos. "Este es el primer paso en un proceso bien planificado que llevará a bebés modificados genéticamente, y a un futuro de eugenesia determinada por el consumidor", manifestó King al diario inglés The Guardian.

King no es el único en mostrarse contrario a este tipo de investigaciones, y de hecho, organizaciones de salud de países como Estados Unidos rechazan por ahora el financiamiento y aprobación de estudios de modificación genética sobre embriones humanos.

Por el contrario, quienes se manifiestan a favor de este tipo de estudios reconocen los dilemas éticos que implica, aunque destacan que en este caso, tanto la investigación del instituto Crick como posibles proyectos futuros, deben ser aprobados por un comité ético. Además, consideran que los beneficios potenciales a los que llevará este tipo de investigaciones son suficientes como para justificar su realización.

Hasta ahora la única instancia de modificación de embriones humanos se realizó en China en 2015, cuando un grupo de investigadores trabajó con 86 embriones no viables para analizar una mutación en un gen que causa la enfermedad beta-talasemia.

Populares de la sección