El día que compré Bitcoins

Crónica de mi oscura adquisición de la "moneda digital" de la que todos hablan y de cómo, cuando termines de leer este artículo, yo podría ser más rico
Permíteme comenzar esta columna con una experiencia personal. Una mañana de la semana pasada fui a mi banco a llenar una boleta de retiro por US$ 1.027,51 y me alejé con un sobre lleno de dinero en efectivo. La extraña cantidad fue deliberada: había sido instruido por LocalTill para ser exacto en todo lo que hacía.

¿Qué es LocalTill? No te molestes en buscarlo en Google. Su sombrío sitio web solo ofrece turbios detalles explicando que la empresa es una forma para que "los comerciantes acepten transacciones seguras en la venta de productos en línea". Es algo así como PayPal, excepto que LocalTill no está vinculada a tu cuenta bancaria o tarjeta de crédito, sino que se maneja solo con efectivo. Esto hace de sus transacciones menos rastreables, menos reguladas y, como luego experimentaría, más definitivas.

A continuación, por instrucciones de LocalTill, fui a una sucursal de Bank of America y pedí un formulario para hacer una transferencia fuera del Estado. Garabateé el número de cuenta bancaria de LocalTill en Nueva York y le di mi fajo de dinero en efectivo al cajero. Este fue un momento vertiginoso. He estado en internet desde siempre y conozco muy bien los fraudes que comienzan con la instrucción: "Primero, envíe su dinero a una cuenta fuera del estado...". Sin embargo, ahí estaba haciendo exactamente eso. Si LocalTill era una estafa, tendría a quién recurrir.

Entonces, ¿por qué estaba dispuesto a correr ese riesgo? Por Bitcoin, por supuesto.

¿Quiénes lo compran?


Bitcoin es una "moneda digital" inventada en 2009 por un experto en criptografía bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, pero cuya verdadera identidad sigue siendo desconocida. Solo existe en las computadoras, acuñada a un ritmo regular por una red de máquinas en todo el mundo y su valor no está regulado por ningún gobierno. La moneda, al igual que su creador, se aferra a las sombras.

Los Bitcoins son como dinero en efectivo porque no están vinculados a tu identidad y las operaciones realizadas con Bitcoins son irreversibles y no dejan rastro. Pero también son como las transacciones con tarjetas de crédito porque no tienen existencia física.

En el pasado, si quería pagar por ciertos servicios inconfesables, tenía que conseguir un maletín, llenarlo de billetes y luego hacer un viaje largo y peligroso con mi secreto a cuestas. Bitcoin me permite transferir dinero en línea, al instante, de forma gratuita. Como consecuencia, es perfecto para el mercado negro. Hace un par de años, se convirtió en una sensación mediática cuando el sitio Gawker informó sobre su uso como moneda central en la Ruta de la Seda, una web que vende prácticamente cualquier droga en el mundo.

Pero últimamente, Bitcoin también ha sido aclamado como un nuevo refugio mundial seguro, un lugar para que los nerviosos europeos e inversionistas en oro puedan almacenar sus riquezas fuera del alcance de los reguladores financieros indiscretos.

No estoy muy preocupado por las finanzas mundiales ni estoy buscando comprar drogas en línea. En realidad, no me importa en absoluto el Bitcoin como moneda. En realidad, yo quería comprar Bitcoins como una pura especulación sin vergüenza. Yo quería una oportunidad de montar un cohete.

La burbuja del Bitcoin


En parte debido a su creciente legitimidad como moneda, pero sobre todo por los especuladores como yo, el valor del Bitcoin está entrando en una fase de burbuja: su tipo de cambio con las monedas del mundo real está creciendo a un ritmo increíble y probablemente insostenible.

En 2011, en la época en que Gawker informó sobre la Ruta de la Seda, podías comprar un Bitcoin por alrededor de US$ 9. Desde entonces el precio ha sido testigo de terribles fluctuaciones, pero en general ha aumentado. Al inicio de este año, cada Bitcoin valía alrededor de US$ 20. Desde allí, la gráfica se convierte en un palo de hockey. En marzo, el Bitcoin alcanzó los US$ 40 y, un mes después, se había duplicado nuevamente.

Hace tres semanas, empecé a oír hablar del Bitcoin en todas partes, desde emprendedores hasta grandes empresas inversionistas, pasando por los principales medios del mundo. Mientras tanto, el precio seguía subiendo: la semana pasada el valor de los Bitcoins se disparó a más de US$ 100 cada uno. Esta semana, superó los US$ 200. Si quieres un Bitcoin hoy, te costará alrededor de US$ 235 y, si esperas hasta mañana, valdrá más.

Nadie está muy seguro de por qué el precio de los Bitcoins ha incrementado tanto tan rápido, pero una de las teorías más importantes es que ha sido golpeada por la llamada "crisis de demanda". El suministro mundial de Bitcoins está esencialmente fijo, pero como los medios siguen hablando de ello, la demanda sigue en aumento. Esto conduce a precios más altos y, como los precios suben, las personas que actualmente tienen Bitcoins desarrollan expectativas cada vez mayores sobre la moneda. Esto hace que los titulares de Bitcoins se las queden, lo que reduce aún más la oferta, que a su vez aumenta el precio y despierta aún más la atención de los medios de comunicación. Y el ciclo continúa hasta que la burbuja revienta.

Por ende, al escribir acerca del Bitcoin, de alguna manera estoy ayudando a elevar su precio. Y desde la semana pasada, eso me beneficia directamente.

Yo, inversor


Afortunadamente, mi transferencia bancaria a LocalTill fue exitosa. Después de cobrarme una tarifa de US$ 21,51 por el proceso, la empresa transfirió mis US$ 1.000 a Bitfloor, uno de los muchos sitios cambios de Bitcoins, donde la la gente intercambia Bitcoins por efectivo. Inmediatamente lo puse en una orden de compra y en pocos segundos el trato estaba hecho. Yo era el orgulloso propietario de 7,23883 Bitcoins, que había comprado por alrededor de US$ 138 cada uno. Si vendo mis monedas ahora, mi inversión original de US$ 1.000 valdrá US$ 1.700, un retorno nada despreciable para menos de una semana.

Pero no los estoy vendiendo por el momento. Estoy de acuerdo con que el mercado Bitcoin es una burbuja y que en algún punto, como en todas las burbujas, los precios van a dejar de subir y van a caer en picada, y mucha gente va a perder un montón de dinero real e imaginado. Pero eso es casi lo único que se puede decir sobre el mercado con certeza. Cuándo la burbuja va a estallar, a qué precio y con qué motivo, es completamente impredecible. Y hasta entonces, mientras los precios sigan subiendo, se puede hacer un montón de dinero real de este dinero falso digital.

Mi suposición es que la explosión de la burbuja no es inminente y creo que cuando los precios caigan, van a aterrizar en algún lugar más alto que los US$ 138 que pagué por mis Bitcoins. Estoy seguro de que voy a ser capaz de duplicar mi inversión y que incluso podría triplicarla. Después de eso, me va a costar más mantener mis Bitcoins.

¿Por qué pienso que los precios irán aún más arriba? Porque en este momento es una pesadilla logística convertir dólares en monedas. Hay que dar varios pasos confiando ciegamente en sitios que parecen creados por adolescentes. Al principio traté de comprar monedas usando MtGox, el mayor comerciante, pero el servicio de procesamiento de efectivo que utiliza no aceptaba depósitos de más de US$ 500. De hecho, la semana pasada, poco después de que el Bitcoin alcanzó los US$ 142, MtGox fue golpeado por un ataque que lo llevó fuera de línea por varias horas.

El sitio que utilicé, Bitfloor, es apenas más seguro. A fines del año pasado fue víctima de un hackeo épico que derivó en el robo de 24.000 monedas, que en aquel momento valían unos US$ 250.000 y hoy sorprendentemente valen US$ 5,6 millones. Bitfloor ahora indica que almacena la mayoría de las monedas de sus clientes en máquinas que no están conectadas a la internet y utiliza autenticación de dos factores para proteger las cuentas de sus usuarios.

Cuando todos tengan Bitcoins


Hasta el momento, la oscuridad del mercado Bitcoin disuade a los inversores convencionales. Y, como hemos visto en las burbujas inmobiliarias y del punto como, es cuando las masas se involucran que las burbujas realmente despegan. Durante los próximos meses, espero que veamos servicios mejores y más seguros para la transferencia de dólares a sistemas de cambio de Bitcoins. Serás capaz de enviar dinero a sitios como MtGox instantáneamente desde tu cuenta bancaria. En ese momento, cuando la gente común pueda pedir Bitcoins con la misma facilidad con que compraron acciones de Pets.com en 1999, el dinero de verdad se vertirá en la economía Bitcoin y es entonces cuando los precios comenzarán a volverse realmente locos.

Eso es solo una teoría. Podría ser un estúpido y Bitcoin podría colapsar mañana. Recordá que tengo un conflicto de intereses aquí: si este artículo hace que te intereses en el Bitcoin, me hace más ricos. Aún así, una semana después de mi compra de Bitcoins, estoy muy, muy contento conmigo mismo.

 


Aclaración


Este artículo fue publicado originalmente el 9 de abril en Slate. Desde entonces, ha subido y bajado y vuelto a subir el precio del Bitcoin. Se mantuvieron las cifras originales para que el artículo no perdiera su sentido original.

Para saber el precio del Bitcoin en tiempo real, puede ingresar aquí.


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