El calentamiento amenaza con hundir bajo el mar la Estatua de la Libertad y 130 tesoros más

Un estudio calcula cómo afectaría la crecida del nivel de los océanos a los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en función del calentamiento del planeta
El casco histórico de Estambul, la Estatua de la Libertad, la Ópera de Sídney, la Torre de Londres, el legado Rapa Nui, las fortificaciones de la Habana Vieja, la ciudad de Venecia, importantes vestigios griegos y romanos del Mediterráneo, el Monumento de la Paz de Hiroshima, la Torre de Belém y el valioso barroco de San Petersburgo. Todos estos tesoros y hasta 136 lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO se diluirán como gotas en el mar si mantenemos el actual ritmo de calentamiento del planeta.

Es la conclusión más vistosa de un estudio que aprovecha la importancia sentimental que le atribuimos a estos mágicos enclaves del talento humano para llamar la atención, una vez más, sobre los males del cambio climático. Con este juego especulativo, señalan los sitios que se verían devorados por el aumento del nivel del mar en siglos venideros, entre los que se encuentran seis maravillas españolas: el Puente de Vizcaya, la Lonja de la Seda de Valencia, la coruñesa Torre de Hércules, el conjunto arqueológico de Tarraco, Ibiza y el grupo que forman la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar de Sevilla.

El estudio se marca una fecha y una temperatura media de elevación para establecer el cálculo más general: estos 136 sitios se verían afectados por la crecida del mar si continúa la tendencia actual de calentamiento global y la temperatura aumenta 3 grados por encima de los niveles preindustriales en los próximos 2.000 años, “un escenario probable que no es particularmente extremo”, según los investigadores que firman el estudio. Con el aumento actual de la temperatura, serían 40 los lugares ahogados en el océano dentro de dos milenios, como la cultura y biodiversidad ibicencas, la laguna veneciana o la Piazza dil Duomo de Pisa.

Ben Marzeion y Anders Levermann, de la Universidad de Innsbruck y de Potsdam respectivamente, aprovechan todos los modelos climáticos, de comportamiento de los glaciales y de expectativa de aumento del nivel del mar. A partir de ahí, en función del aumento de la temperatura (entre cero y cinco grados), calcularon los lugares que se verán afectados por la subida del nivel del mar usando datos topográficos de alta resolución.

Subida lenta pero constante


“Los niveles del mar están respondiendo al calentamiento global lenta pero constantemente, porque la absorción de calor de los procesos clave implicados (la absorción de calor del océano y el derretimiento del hielo continental) continúan por mucho tiempo después de que el calentamiento de la atmósfera se ha detenido”, explica Marzeion en una nota de la revista que publica el trabajo, Environmental Research Letters.

“El impacto sobre el patrimonio mundial sería grave. Partimos de la idea de que un lugar se ve afectado cuando al menos en parte está por debajo de nivel medio del mar en la zona. Sin embargo, las mareas y las tormentas pueden determinar si el sitio debería ser protegido incluso antes de que el nivel del mar llegue hasta ese punto”, añade Marzeion.

Realizado el cálculo, no se quedaron en el llamativo titular de la Estatua de la Libertad y también hicieron números sobre la superficie de los países actuales que se verían engullidos por el agua. Con una subida de tres grados, hasta 12 países perderían más de la mitad de su territorio y algunos estados isleños, como Maldivas, prácticamente desaparecerían del mapa. Además, una treintena de países perderían al menos el 10% de su territorio y, según calculan los investigadores, el 7% de la población mundial vive actualmente en zonas que estarán bajo el mar.

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