El atlas de un universo infinito

No Man´s Sky propone la exploración de un universo que se genera a medida que los jugadores van descubriendo los planetas
La premisa es, cuando menos, interesante. El jugador deberá ponerse en la piel de un explorador espacial cuya misión es recorrer un universo desconocido y completar un atlas con aquellos planetas que visita con la descripción de su clima, su flora y su fauna; así como también debe registrar las civilizaciones alienígenas y sus costumbres, lenguajes y culturas. Obviamente, no es un viaje libre de peligros. Algunos ambientes pueden ser peligrosos al igual que los otros viajeros espaciales, algunos de ellos organizados en facciones unidas con sus propios intereses.

Todo eso –y más, infinitamente más (y allí yace su mayor gracia)– se encuentra en No Man´s Sky, nuevo juego de Hello Games para PC y PlayStation 4, diseñado por Sean Murray y que plantea una interminable posibilidad de eterno descubrimiento, en una multitud de planetas.

Sin fronteras

Enmarcarada en deslumbrantes gráficos que refieren a ciencia ficción clásica como puede ser Star Wars o Star Trek, el jugador avanza entre planetas e ingresa datos de sus recorridos y posibles enfrentamientos para ganar puntos que pueden ser utilizados en mejoras de su nave o de su equipo de explorador.

No Man´s Sky es un juego que tiene su máxima expresión en línea, ya que los jugadores pueden hacer comunidades o simplemente comerciar e intercambiar datos de planetas y elementos que los ayudan en su búsqueda o incluso apoyarse mutuamente ante la adversidad.

Al inicio, el jugador tiene un mapa galáctico y la posibilidad de trasladarse mediante saltos por el hiperespacio. Lo conveniente es comenzar por planetas ya visitados, de los que se tenga algún dato por mínimo que sea, antes de empezar a recorrer las regiones inexploradas. En esto, la apuesta de Hello Games es ambiciosa: el espacio –como el real– es infinito. No hay límite ni final para el explorador que podrá seguir recorriendo el universo, conociendo y sumando datos al atlas.

No man's sky

Al respecto, Murray dijo a Reuters: "Si los jugadores descubrieran un planeta cada segundo en el juego, necesitarían 584.000 millones de años para descubrirlos todos". Dieciocho quintillones de planetas es una cifra tremenda. A las 24 horas de salir a la venta, los jugadores descubrieron unas 10 millones de especies, más de las que existen sobre la Tierra.

El truco está en las matemáticas. En concreto, en la llamada generación por procedimientos, la aplicación de un algoritmo diseñado para producir cualquier tipo de contenido a partir de una serie de normas preestablecidas.

La falta de una "historia" por así decir, es probablemente lo único que los gamers más tradicionales puedan echar en falta. Es más, el peligro de que se transforme en un Grand Theft Auto del espacio está considerado, uno en el que el jugador se limite a arrasar con la fauna de un planeta o ataque a un convoy mercante espacial con el mero fin de hacer puntos. Para eso existen unas entidades llamadas los Centinelas, cuya función es ser una suerte de policía galáctica y controlar aquellos exploradores que se pasen de listos. Cuanto más el jugador incurra en acciones "inmorales" más llamará la atención de los Centinelas que pueden pasar de mandar un par de drones de control fácilmente combatibles hasta una flota imperial entera. De hecho, morir es posible en No Man´s Sky.

Las primeras críticas no han podido ser más favorables. El sitio web de videojuegos GamesRadar lo calificó como "quizás uno de los juegos más anticipados jamás hecho", mientras que el diario británico Independent dijo: "Es su inmenso mundo y su alucinante concepto el que ha hecho tan famoso al juego y provocó, tal vez, la mayor expectación jamás generada por un juego y apariciones en programas televisivos en Estados Unidos". De hecho, desde su anuncio (en el ya lejano diciembre de 2013) había puesto las apuestas y las ansiedades altas y lo mejor que se puede decir de No Man´s Sky es que no ha decepcionado. Realmente es un universo entero por recorrer. Y el tiempo que uno quiera hacerlo, depende solo de la decisión de cada explorar.

Acerca del autor

Rodolfo Santullo