El arte del aterrizaje del Falcon 9

¿Cómo hace SpaceX para lograr los descensos exitosos de sus cohetes en el agua?

En un mes, la compañía estadounidense SpaceX logró, dos veces, el aterrizaje exitoso de su cohete Falcon 9 -una el 3 de abril y otra este lunes 6 de mayo- en una plataforma sobre el Océano Atlántico; sin embargo, aunque lo haga parecer facil, el descenso ideal de estas naves es difícil y costoso, pero se cree que pronto su reutilización hará ahorrar mucho dinero en las misiones espaciales.

Para comprender la dificultad del operativo, -según publica el sitio El confidencial- Hugh Hant, doctor en ingeniería por la Universidad de Cambridge, explicó: "Imagina estacionar un auto que se conduce solo a 100 kilómetros por hora en una sola frenada, en un lugar muy estrecho y con una sola maniobra".

El Falcon 9 requiere de una fuerza y energía especial para llevar suministros al espacio, debido a que necesita superar la gravedad de la Tierra. Cada kilo que se lanza al espacio necesita una energía gravitacional potencial adicional de cuatro megajoules.

El combustible que utiliza el cohete es líquido en lugar de sólido, ya que el peso es uno de los factores más importantes y es lo que determina qué tipo de combustible se utiliza. Se necesitan 4,5 kilos del líquido para llevar un kilo de materiales al espacio a una velocidad de 7.700 metros por segundo, mientras que se necesitarían más de 20 kilos del sólido para llevar la misma carga.

El proceso de aterrizaje

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En el aterrizaje hay que diferenciar entre las misiones de la baja órbita terrestre y las que se sitúan en una órbita geosíncrona, a 35.000 kilómetros. Para las primeras, la primera parte (o parte de atrás) del Falcon 9 se separa del resto de la carga (la parte de los suministros) a unos 1.600 m/s, mientras que para las segundas aumenta hasta los 2.200 o 2.500m/s, y lo hace a los tres minutos de haber iniciado la misión, según El Confidencial.

En ese momento se inicia la maniobra de reentrada a la Tierra, cuando la nave -desprovista de la mayoría del combustible- tiene un peso algo superior a los 3.000 kilos. "No hace falta mucho combustible para aterrizar ya que la mayoría se gasta durante el despegue", añadió Hunt. La primera parte gira 180 grados para que los nueve motores del Falcon 9 apunten en la misma dirección en la que se mueve para frenar e iniciar un descenso controlado.

Además, el cohete tiene cuatro rejillas metálicas que permiten controlar la dirección de esa primera parte que desciende y conducirla hacia la plataforma marítima.

SpaceX decide aterrizar en tierra o en mar dependiendo de desde dónde se haga el lanzamiento: si es desde la costa oeste, aterrizarán en tierra; si es desde Caño Canaveral -costa este-, lo harán en el océano, según explicó Hunt.

La reutilización de un cohete es un paso clave para abaratar costes de acceso al espacio y permitir a SpaceX seguir su camino hacia la Luna o Marte. Hunt no cree que sea descabellado: "Reutilizar un cohete permite parar en la Luna para repostar en un viaje a Marte. Puede que el ahorro actual no sea muy grande, pero los márgenes y los beneficios aumentarán con el paso de los años".