El anticristo de Silicon Valley

Andrew Keen no tiene pelos en la lengua y arremete contra la web 2.0 porque "denigra la cultura"
"El anticristo de Silicon Valley". Así se describió Andrew Keen en alguna oportunidad. Empresario (fundador, por ejemplo, de Audiocafe.com en 1995 con fondos de Intel y SAP), tecnólogo y autor de varios libros con una visión muy crítica del mundo digital, no se detiene en decir que la web 2.0 "denigra la cultura", que las redes sociales "veneran al amateur" y que el mayor error de la humanidad fue ceder su privacidad a internet. Ante el reciente hackeo de la red social de adulterio Ashley Madison, escribió: "Esta filtración no es Chernobyl o Exxon Valdez, pero ya llegarán esos desastres con los datos".

Keen no tiene pelos en la lengua. En entrevista con El País de España dijo: "No estoy en Facebook porque es un fastidio, me parece la compañía más asquerosa que existe". También le pega a Google. A la compañía del buscador la hace responsable de una "economía del egoísmo", dado que el usuario paga "con su privacidad" la información a la que accede a través de sus servicios. Y, aunque usa Twitter, sostiene que las redes sociales son, más bien, "redes de la selfi". Y añadió: "Así que lo social es selfi, el compartir es egoísta y lo gratis sale realmente caro".

Con todo, el único que le ha caído bien es Steve Jobs, el fallecido fundador de Apple, al que le puso un sobrenombre: "El Joseph Stalin de Silicon Valley". Su admiración radica en que Jobs era un "gran dictador" al decirles a los consumidores qué era lo que necesitaban.

"¿Cree que soy Bill Gates? No, no estoy interesado en resolver problemas. A mí me gusta crearlos más que resolverlos. Los problemas son los que nos hacen más interesantes. Mientras más, mejor", dijo en una ocasión para el sitio SV411.