Dos más dos son cuatro y así sucesivamente

El juego 2048 se viralizó a pesar de su aparente simplicidad y de ser una copia de una copia. A su vez, el éxito de este puzle ya despertó incontables clones
A simple vista, 2048 es un juego sencillo y sin mayor estrategia. Se trata de una grilla de cuatro por cuatro, donde aparecen dos cuadrados con el número dos dispuestos en diferentes puntos. Para jugarlo, lo único que hay que hacer es usar las flechas del teclado o hacer swipe (según se lo juegue en la computadora o el móvil respectivamente), desplazando así las piezas hacia arriba, abajo, derecha o izquierda. Cuando dos fichas con el mismo número se tocan, se convierten en una sola, que es la suma de ambas cantidades.

Con cada movimiento, nuevos cuadrados con el número dos van apareciendo y el jugador los va haciendo desaparecer juntándolos con sus hermanos numéricos. Tan simple parece 2048 que hasta cuesta darse cuenta de qué hay que hacer para perder.

No obstante, de la misma forma que lleva una o dos partidas entender la verdadera complejidad de este puzle, en el instante en que el usuario empieza a elaborar estrategias para hacer más puntos, 2048 se convierte en una adicción. Es dinámico, tan desafiante como accesible y mantiene al dedo feliz, ya que todo el tiempo está moviendo piezas. En otras palabras, cumple con la receta de la viralidad.

Por si esto fuera poco, 2048 tiene una de esas historias que tanto gustan en el ámbito tecnológico. El juego del momento fue creado por Gabriele Cirulli, un italiano de 19 años que programó el juego en apenas un fin de semana para luego lanzarlo en marzo.

Pero, así como las cosas no son tan simples en 2048, tampoco lo son en la realidad.

Todos se copian


En cuanto la popularidad de 2048 estalló y los medios comenzaron a entrevistar a Cirulli, el escándalo saltó. El juego no era más que una copia de otro creado por Veewo Studio y llamado 1024. La diferencia radica en que aquí la victoria se consigue al juntar dos cuadrados de 512, mientras que en 2048 se precisa de una unión más de cuadrados para ganar. También se quitan las molestas rocas que evitan algunos movimientos.

Y esto no es todo. El juego 1024, a su vez, toma la idea de otro llamado Threes!, que es ligeramente más complejo, pero tiene el mismo concepto. Este puzle fue creado por Asher Vollmer y, a diferencia de Cirulli y su increíble historia, el estadounidense trabajó 14 meses en la concepción y desarrollo. Lo lanzó en febrero.

"Creemos que la imitación es la máxima expresión del halago, pero idealmente la imitación sucede después de que tenemos tiempo de bajar lentamente de la cima, no en el momento en que plantamos la bandera", escribió Vollmer en una extensa entrada de blog hablando de 2048.

Cirulli, por su parte, envió un correo a los medios disculpándose con los creadores de ambos juegos y dijo que "solo quería hacer su propia versión con animaciones y una jugabilidad ligeramente distinta, sobre todo como un ejercicio".

Pero ni la dura acusación de Vollmer ni la humilde disculpa de Cirulli pudieron detener esta cadena de clones. Ahora en internet y las tiendas de aplicaciones es posible encontrar decenas de copias que se multiplican casi a diario. De hecho, la aplicación que figura como la más descargada en el ranking de iTunes no es la del joven italiano, a pesar de que se llama 2048 y tiene una estética casi idéntica. Su juego solo se encuentra disponible online, aunque está adaptado para móviles.

Cualquiera sea el original y el clon, fue 2048 el que se volvió un fenómeno de masas y demostró, una vez más, que en la industria de los videojuegos no siempre dos más dos son cuatro.

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