Dos estrategias, un mercado

Apple y Samsung son los actuales reyes del mundo móvil. Sin embargo, los caminos que han seguido para posicionar sus dispositivos en lo más alto de las ventas chocan de frente
Apple y Samsung gobiernan el preciado mercado de los dispositivos móviles. Uno desde Corea del Sur y el otro desde Estados Unidos han impuesto sus smartphones y tabletas a tal punto que todo lo que hacen es noticia. Y lo que no hacen también.

En este momento, el buque insignia de Samsung, el Galaxy S4, compite cabeza a cabeza con el iPhone 5, el último smartphone que lanzó Apple y que, por primera vez, parece tener un competidor digno.

Pero en la lucha por acaparar el mercado y permanecer en la cima, Samsung y Apple han desarrollado dos estrategias opuestas que, sin embargo, les dan muy buenos resultados. ¿Cuáles son, qué grado de efectividad tienen y, en el largo plazo, quién triunfará?

Diversidad versus exclusividad


Hace poco más de un mes, Samsung presentó en un megaevento en Nueva York a la actual estrella de sus celulares, el Galaxy S4. Pero, desde entonces, lanzó los smartphones Galaxy S4 mini y S4 Active, además de tres versiones de su tableta Galaxy Tab 3. Por si esto fuera poco, el 20 de junio sacará al menos dos nuevos dispositivos móviles y cerrará 2013 con otra gran presentación.

Por su parte, Apple permanece en silencio desde que presentó en setiembre el iPhone 5 y en octubre el iPad mini, eventos que, con menos espectacularidad que el del Galaxy S4, tuvieron más repercusiones. Es decir que desde hace unos ocho meses la noticia no es lo que Apple lanzó, sino el producto de la manzana que no llega.

Hay rumores de un iWatch, de un iPhone más barato y uno de mayor tamaño, e incluso de un televisor. Sin embargo, 2012 terminó sin que nadie recibiera una invitación desde Cupertino para algún evento.

Ahora, las especulaciones se centran en el nuevo sistema operativo iOS 7 y en qué gran producto lanzará la compañía que popularizó la tableta en el mundo al presentar el iPad en 2010. Hoy se encuentra con que en su propio país ya no puede vender la versión original ni el iPad 2, así como tampoco los iPhone 3 y 4. En el marco de la última batalla legal con Samsung, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos opinó que Apple violó patentes de la surcoreana con esos modelos.

Estrategias opuestas


Además de enfrentarse en tribunales de todo el mundo para ver quién inventó qué, estas compañías chocan como estrategas.

Samsung busca participar de la conversación diaria, invirtiendo millones en publicidad para promocionar una cantidad de smartphones y tabletas casi abrumadora. Es que Samsung quiere “tener todo el mercado”, afirmó el key account manager de Samsung Uruguay, Gonzalo Ferrando.

Según el ejecutivo, la compañía intenta tener “al menos un producto en cada una de las gamas que el operador (como Antel, Movistar o Claro) maneja”, explicó haciendo referencia al sector de dispositivos móviles, en el que se encuentra el foco de la empresa en Uruguay.

Por eso existe un tipo de smartphone de Samsung para cada perfil o, al menos, esa es la intención de la empresa. Por ejemplo, en precios, tienen uno de los más caros del mercado local, el S4 (unos US$ 1.200 sin contrato), hasta de los más baratos (US$ 200 libres). Pero también los hay resistentes al agua, especializados en música, con cámaras superpotentes y hasta con proyector.

En definitiva, se trata de “vender la mayor cantidad de smartphones a la mayor cantidad de gente”, dijo Ferrando. La gran variedad también forma parte de la estrategia de la compañía, aseguró Ferrando, que dijo que fue la línea Galaxy S la que impulsó a Samsung y la condujo hacia “un cambio radical”.

Por su parte, Apple apuesta no tanto a la venta del producto aislado sino a crear un ecosistema con esos productos, que van desde el iPod touch, el iPhone y el iPad hasta las más de 50.000 millones de aplicaciones en iTunes. iCloud, MacOS y el sistema operativo para dispositivos móviles iOS también forman parte de este mundo que Apple erigió y con el que apuesta a ganar usuarios leales, fieles a la marca, que pueden sincronizar todos sus aparatos.

“Apple se basa principalmente en la experiencia al usuario, el diseño y el apoyo al usuario una vez que tiene el producto en su poder”, explicó Walter Soto, dueño de Mundomac, distribuidor autorizado de Apple en Uruguay.

La orientación de la compañía de Cupertino a los productos premium, intencionalmente pensados para un grupo selecto de consumidores, difiere de la voluntad de Samsung de atravesar todas las esferas sociales.

De hecho, el usuario tiene roles distintos para ambas compañías. Mientras Apple aún vive bajo la influencia de su fallecido gurú, Steve Jobs, que creía que “el usuario no sabe lo que quiere”, Samsung prefiere escuchar las demandas del consumidor y darle aquello que pide. Claro que en ocasiones la empresa no puede hacer más que “responder” a lo que surge en el mercado, donde un producto de una empresa suele tener su equivalente en otra.

Por eso se dice que Apple crea las necesidades e impone sus creaciones al mercado tecnológico, mientras que Samsung responde a dichas necesidades.

Sin embargo, estos roles cambiaron con la salida del Galaxy Note, con el que la empresa surcoreana marcó la dirección hacia un nuevo camino: el de las pantallas grandes. La phablet (un híbrido entre teléfono y tableta) es un producto al que Samsung apostó y ganó. Lo que en un principio parecía ilógico (¿quién querría tener un celular que es tan grande como los viejos ladrillos?), derivó en un éxito entre los consumidores. En solo un mes, el Galaxy Note II vendió 3 millones de ejemplares.

Innovar lo innovado


La vorágine de los nuevos lanzamientos de Samsung, que se suceden con poco margen de tiempo y a veces sin previo aviso, difiere de la agenda estructurada con que Apple programa sus eventos y con el hermetismo con que trabaja en sus nuevas joyas. Pero aun así ambas empresas apuestan a la innovación.

Aunque suene a lugar común, ese es el motor que mueve no solo a Samsung y Apple, sino a todas las demás empresas tecnológicas. La pregunta, que surge tanto para la autora del S4 como para la del iPhone, es cómo mejorar un producto que es casi perfecto.

Para Soto, Apple seguirá siendo una empresa innovadora, con “el mejor diseño del mercado y con un entorno que contemple la mayor cantidad de usos de tecnología que las personas requieren”.

Para Ferrando, la respuesta está en innovar en software. Por ejemplo, en el caso del S4, la tecnología de manejo por gestos que va un paso más allá del touch. Por otra parte, la empresa también trabaja en un sistema operativo propio, ya que en este momento trabaja con Android de Google en la mayoría de sus dispositivos móviles y con Windows en otros. Si bien aún no está confirmado que lo implemente, de hacerlo, solo lo incorporará en los nuevos productos, adelantó Ferrando.

La misma meta


Ambas son empresas valiosas y reconocidas en el mundo, que están lejos de caer. Por el contrario, llevan adelante una competencia que sirve de estímulo constante para ellas y el resto de los competidores, como Microsoft, Nokia y Blackberry, que también se esfuerzan por no morir en el intento (ver recuadro). De hecho, mientras Apple sigue siendo la empresa de mayores ingresos en el rubro, Samsung es la que más aparatos vende.

Tanto para Apple como para Samsung, el desafío será cómo seguir innovando en medio de un mercado global que va rumbo a la saturación (este año la venta de smartphones superará por primera vez la de celulares básicos, según la consultora IDC) y con consumidores que exigen que los sorprendan.

Para ello, la empresa que hasta 2011 tenía como guía a Jobs necesitará repensar su estrategia de imponer sin aprender de otros, o, como dijo un exempleado de la compañía, “si no está roto, no lo arregles”. En tanto, la empresa surcoreana deberá ser capaz de sorprender con su nueva tecnología sin llegar a atiborrar a los consumidores con incontables productos.

Al final de cuentas, lo importante será que puedan mantenerse en carrera, más allá del camino que elijan. Porque ganar tiene diferentes significados para todos y, al menos por ahora, Apple y Samsung están ganando cada uno a su manera.

 


Otras estrategias


Blackberry

La firma candiense ex Research in Motion apostó su vida a Blackberry 10, su nuevo sistema operativo que llegó de la mano de dos dispositivos, el Z10 y el Q10. Este último busca competir con el Galaxy de Samsung y el iPhone de Apple y, según dijo esta semana la compañía, le está yendo bastante bien: en Estados Unidos, 60% de las empresas están probando o usando el nuevo sistema operativo.

Nokia

A través de la línea de smartphones Lumia, Nokia busca abrirse paso en el mercado de los teléfonos inteligentes, donde en 2012 cayó desde el tercer al séptimo puesto en la lista de los mayores fabricantes mundiales, según Gartner. Para eso intenta llegar a más consumidores y en los últimos meses lanzó teléfonos más económicos, como el Lumia 928.

Microsoft

La reciente apuesta de la compañía de Bill Gates es su sistema operativo Windows 8 (pronto lanzará la versión 8.1) y Windows Phone 8, con el que busca ganar terreno en el mundo de los dispositivos móviles. Nokia, HTC y Samsung tienen teléfonos con Windows Phone. Su tableta Surface se vende a ritmo lento.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios