Detrás de Black Mirror

¿Qué tan lejos está la humanidad del futuro tecnológico y oscuro que plantea esta serie inglesa? Expertos explican cómo retrata una realidad mucho más cercana de lo que suponemos
Imagínese lo siguiente: un futuro en el cual las personas pueden navegar por todos sus recuerdos como si fueran videos, pero a través de sus ojos. Ahora, imagínese que, a partir de su rastro digital (la actividad de sus redes sociales y el resto de la web) se pudiera fabricar un androide idéntico a usted, que hable con su voz y pueda imitar su personalidad. Otro escenario apocalíptico: en el mundo se propaga un virus que hace que la gente solamente quiera filmar todo lo que ve con sus celulares.

Lo anterior puede llegar a sonar como un futuro indeseable en el cual la tecnología logra superar todas nuestras capacidades de autocrítica. Estas situaciones son la premisa de tres de los capítulos de Black Mirror, una serie que ya tiene un par de años en la pantalla (disponible en Netflix), pero que sigue impactando a sus espectadores.

Black Mirror, sin embargo, no intenta adivinar qué pasará en el futuro, sino que es una metáfora de cómo la tecnología y nuestro carácter humano han influido en la sociedad.

Charlie Brooker es la mente brillante detrás de estos episodios. En una entrevista con The Telegraph, Brooker explicó que con Black Mirror intentó demostrar que los problemas no los genera la tecnología sino los propios humanos.

"El 'espejo negro' del título es el que encontrará en cada pared, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la fría y brillante pantalla de una TV, un monitor o un smartphone", dijo Brooker.

Cromo conversó con varios referentes del área de la tecnología, quienes, sin conocer el postulado del director, coincidieron en el punto de vista de que es el ser humano quien fabrica la tecnología que luego lo consume.

Datos comprometidos

Miguel Ángel Mendoza es investigador de seguridad en la empresa de seguridad informática ESET. Él opina que es difícil de saber en cuánto tiempo se podrá llegar a vivir una situación similar a la que se retrata en la serie, pero que lo cierto es que la tecnología cada vez va a ser más sofisticada y lo hará en menos tiempo.

Dada su profesión, él analiza las implicancias de una situación como la que se muestra en la serie desde el punto de vista de la seguridad informática. En un capítulo como The Entire History of You (Tu historia completa), en el que los personajes de la serie pueden navegar a través de los recuerdos de toda su vida gracias a un dispositivo implantado en sus cabezas, esta es una preocupación especialmente relevante.

"Algo de esto lo estamos viendo en Facebook. Muchas personas lo utilizan con fines de comunicación. Pero, por otro lado, esta misma tecnología está siendo utilizada por cibercriminales para afectar a otros usuarios", señaló el experto.

Mendoza cree que Facebook es el ejemplo perfecto para demostrar que esta situación es perfectamente trasladable a la actualidad. "En este caso es un aparato que almacena todos los recuerdos, pero ¿cuántas personas comparten información de su vida cotidiana, de sus viajes, de sus alimentos, en las redes sociales?", cuestionó.

Black Mirror: The Entire History of You

Luis Calabria, cofundador de la empresa uruguaya de soluciones en realidad virtual Sim Design, opina que en el ámbito tecnológico no falta mucho para que un dispositivo de esta índole llegue a existir.
Lo primero que habría que tener en cuenta –señaló– es un dispositivo muy pequeño pero con almacenamiento suficiente como para guardar cada minuto de la vida de un individuo. "Hace 10 años, un pendrive tenía 256 megabytes. Hoy, una tarjeta de memoria de un celular puede superar los 64GB", ilustró para demostrar cuánto se ha miniaturizado la tecnología.

"Por otro lado, debería existir alguna forma de grabar esos recuerdos. Habría que tomar la información que viene de los ojos, procesarla y, de alguna manera, guardarla en el dispositivo. No creo que sea tan loco dentro de unos años", comentó.

De hecho, no lo es. Ya se han realizado algunos experimentos en los que científicos han hecho de las suyas con recuerdos en ratones, implantándoles memorias extraídas de otros y modificando las propias.

Lo que le cuesta visualizar a Calabria es el método de navegación entre recuerdos, ya que seleccionar uno determinado entre la gran cantidad de material recopilado durante cada momento de la vida del individuo sería muy engorroso. "Puede ser por palabras claves, o por imágenes similares, como se puede hacer con Google", opinó.

Juegos y publicidad

Gabriel Lambach, también cofundador de Sim Design, vio el capítulo titulado 15 Million Merits (15 millones de méritos). En él destacó cómo se retrata la gamificación (tendencia a emplear mecánicas lúdicas en ámbitos ajenos al juego). En este capítulo, las personas son sometidas a pedalear en una bicicleta fija para generar energía eléctrica, mientras en una pantalla situada delante de ellos pueden elegir qué ver o jugar.

Con cada una de sus acciones generan méritos, una moneda común que pueden utilizar para canjear por distintos bienes. Los contenidos que deben ver son partes de un reality show (en el cual pueden participar a cambio de 15 millones de méritos) y, cada tanto, deben ver publicidad pornográfica que pueden saltear o bajarle el volumen a cambio de unos cuantos méritos. ¿No se suponía que esto era el futuro? Hoy por todos lados podemos ver servicios prémium para no ver publicidad. YouTube Red es el último ejemplo de ello.

Black Mirror: 15 Million Merits

"Te condicionan con tu tiempo. También se ve en todos lados ahora eso de 'dale Like o esperá 48 segundos a que termine la publicidad'", señaló Lambach.

Esa llamada "cultura de la inmediatez" es la culpable de todo. "Hoy no se puede esperar 48 segundos a que una cosa siga determinado proceso. Y eso es una necesidad creada", dijo.

Y añadió: "La tecnología avanza a un ritmo y el ser humano, éticamente y en cuanto a su propio funcionamiento, tiene un ritmo mucho más lento. Lo que siempre pasa es que cuando se desarrolla un nuevo producto se generan todos los vicios primero y después se empieza a regular".

Humanos sintéticos

El episodio Be Right Back (ya vuelvo) es uno de los que más apela a la emotividad del espectador. En este, Martha, la protagonista, debe lidiar con el dolor de haber perdido a su novio, Ash, en un accidente de tránsito. Una conocida le ofrece una oportunidad para darle un cierre definitivo a su relación: un programa de inteligencia artificial con el cual puede chatear con una personificación virtual de su novio creada a partir de su actividad en redes sociales.

Pero la experiencia avanza y lo que antes era solo un bot con el que podía intercambiar mensajes escritos se vuelve un ser virtual con el que puede hablar por teléfono y luego una réplica sintética. Pero ese ser no es Ash, sino su "yo conocido".

"La primera versión de Ash, la de texto, casualmente se parece a muchos ayudantes virtuales que existen desde hace mucho tiempo", explicó el director técnico de Sim Design, Federico Márquez. Estos, a su juicio, "son bastante limitados", pero también son "bastante acertados en sus respuestas". Esta "pseudo personalidad", agregó, es el "yo conocido" de Ash, el retratado en redes sociales.

Construir un perfil psicológico de una persona e integrarlo en un sistema de inteligencia artificial hasta el punto de chatear con algo muy parecido a su "yo" inicial suena a película de ciencia ficción. Aquí es que entra Watson, la supercomputadora de IBM. Lo que hace este sistema es buscar un conjunto de información desperdigada por la web, la analiza y aprende. Luego, cuando alguien le hace una pregunta acerca de determinado tema, Watson contesta con respuestas correctamente formuladas.

Black Mirror: Be Right Back

La segunda versión de Ash, aquella que le permite "hablar" por teléfono, da un paso más, pero tampoco está tan alejada de la realidad. "Podría funcionar con Watson si en algún momento se le da un sintetizador de voz", explicó Márquez."Le estamos pegando en el palo. Si uno se pone a hablar con Siri o Cortana con el teléfono en la oreja, quien lo ve puede pensar que está hablando con otra persona".

En la tercera versión de este ser virtual es que se hace evidente que no es el verdadero Ash quien se encuentra dentro del androide. Márquez lo pone de esta manera: "El tipo de programaciones básicas del ser humano, como respirar o dormir, él no las había aprendido. El verdadero Ash no las publicaba en sus redes sociales... Aunque hay gente que hoy incluso publica cuando respira".

Como en el resto de los capítulos de Black Mirror, en este parece haber una corporación que controla todos estos servicios. "Nadie va a hacer esto para ayudar a una persona a terminar con su dolor ni nada por el estilo. Si no es rentable, no va a existir", afirmó Márquez.

El director técnico de Sim Design opinó que una de las fortalezas de Black Mirror es que muestra todo de una manera imperfecta, por lo cual todo es más creíble. "El miedo que podría llegar a causar es porque no estamos tan lejos de eso".

¿Y los otros episodios?

El primero de todos muestra una situación en la que el primer ministro de Inglaterra es forzado a tener relaciones sexuales con un cerdo en televisión en vivo a cambio de la liberación de la princesa, que un personaje al estilo de Anonymous tenía secuestrada. Se podría interpretar como una demostración del poder de las redes sociales en el poder político.

White Bear (oso blanco) muestra la situación de una mujer que se despierta con amnesia y, al salir a pedir ayuda, lo único que hacen quienes la ven es filmar con sus celulares, sin importarles cuán desesperados suenen sus gritos. ¿Se acuerdan del delfín que murió deshidratado en Argentina porque un grupo de personas lo sacó del agua para sacarse selfis?

Black Mirror Trailer


El tercer y último capítulo de la segunda temporada muestra cómo un personaje animado llamado Waldo, controlado por un comediante que nada tiene que ver con la política, se convierte en candidato a primer ministro.

White Christmas (blanca Navidad) muestra distintas ideas. Primero, una especie de lente de contacto holográfico que permite bloquear a las personas en la vida real. Tal y como hacemos con Facebook. Tal y como se podría llegar a hacer con lentes de realidad aumentada. También trata el tema de la casa inteligente. Un implante en la cabeza del personaje extrae toda su información para luego utilizarse en un dispositivo que controla la casa de acuerdo a las preferencias de su dueño. Bueno, la palabra ya existe. Domótica.

No tan lejos

Santiago Pontiroli, analista de seguridad para Kaspersky Lab en América Latina, subrayó el hecho de que mucho de lo que vemos en Black Mirror ya forma parte de nuestra cotidianidad: "Desde una situación grotesca para saciar la sed del consumo mediático, hasta la representación de la indiferencia humana frente a situaciones de violencia, únicamente por capturar los hechos a través del lente en nuestro dispositivo favorito".

Pontiroli observó que la serie plantea una reflexión en cuanto a la importancia que se le da a los dispositivos en la vida diaria y cuánto se pierde de humanidad por ello.

"Es paradójico e irónico que mientras uno mira la serie puede, en paralelo, seguir pensando en su dispositivo móvil y las notificaciones que se está perdiendo. El diablo está en los detalles", sostuvo.

Además, explicó que aunque no vivimos en una realidad como la que representa la serie, el espectador puede darse cuenta de qué es lo que está sucediendo e identificarse con esa situación. "Que podamos apreciarlo significa reconocer que nuestra relación con la tecnología es algo dinámico, y nosotros somos los responsables que de ese oscuro espejo sea solo una herramienta y no un agujero negro hacia un infinito entretenimiento hedonista", reflexionó.

Guía de episodios

The National Anthem: el primer ministro de Inglaterra, Michael Callow, debe enfrentarse al dilema de si renunciar a su dignidad y su vida política cuando la princesa Susannah es secuestrada. El precio del rescate: tener relaciones sexuales con un cerdo en televisión nacional en vivo, sin trampas ni efectos visuales.

15 Million Merits: en una sociedad en la que todo el mundo –salvo la élite social– vive bajo tierra y pedalea constantemente para generar electricidad, la única forma que tienen las personas de salir adelante es a través de un reality show. Para participar en él deben pagar una suma importante de "méritos", que ganan mirando publicidad y acatando las leyes del sistema.

The Entire History of You: gracias a un implante en la cabeza, las personas pueden ver los recuerdos de toda su vida como si fueran películas: pueden pausar, rebobinar, hacer zoom. Liam Foxwell debe enfrentar a un viejo amigo que dice ver todo el tiempo los recuerdos de las mujeres con las que tuvo alguna relación, una de las cuales es su esposa.

Be Right Back: Martha perdió a su novio en un accidente sin haber tenido la posibilidad de decir adiós. Una amiga le presenta un sistema que le permite interactuar con una versión virtual de él formada por su actividad en redes sociales y ella accede, pero con el tiempo comienza a darse cuenta de que el Ash con el que habla no es el mismo que perdió meses atrás.

White Bear: una mujer se despierta con amnesia luego de un aparente intento de suicidio. Al salir de su casa comienzan a perseguirla una serie variada de peligros y ella grita por ayuda desesperadamente. Sin embargo, los transeúntes que la ven no intentan ayudarla, sino que se limitan a filmarla con sus celulares.

The Waldo Moment: un personaje animado con la forma de un oso azul es la mascota de un magazine matutino de entrevistas. Aunque tiende a enfrentar a sus invitados por el lado del humor, una entrevista a un candidato a primer ministro lo lleva a tener su propio programa y convertirse, a pesar de su carácter virtual, él mismo en un candidato a ese puesto.

White Christmas: el especial de Navidad explora la temática de la influencia de las redes sociales en la vida real a través de la creación de un dispositivo llamado "Z eye" que permite "bloquear" a las personas en la vida real, como lo haría en Facebook. También toca el tema de las casas inteligentes y su personalización extrema.

Más en camino: el rodaje de los nuevos capítulos que conformarán la tercera entrega de la serie británica comenzó en enero, aunque todavía no se anunció fecha de estreno. A diferencia de las dos primeras, la tercera entrega tendrá 12 episodios.


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