Dentista que mató a Cecil no cree que hizo algo malo

En sus primeras declaraciones luego de la polémica, dijo que no sabía que el león era tan querido

En sus primeras declaraciones a la prensa tras matar al león zimbabuense Cecil, el dentista estadounidense Walter Palmer aseguró que la cacería fue legal y que no sabía que el felino fuera tan venerado por el público.

"Si hubiera sabido que el león tenía un nombre y que era importante para el país o para un estudio obviamente no lo hubiera tomado. Nadie en nuestro grupo de caza supo antes o después el nombre de este león", argumentó el dentista al diario estadounidense Minneapolis Star Tribune.

Palmer, de 55 años, se apartó de la vida pública luego de despertar la indignación internacional. "Ha sido particularmente duro para mi esposa e hija. Han sido amenazadas en los medios (...). No entiendo la falta de humanidad al atacar a personas que nada tienen que ver", agregó. Esta semana, Palmer piensa retornar a su consultorio odontológico, cerrado debido a la presencia de grupos en defensa de los animales.

Los abogados de Palmer aseguran que el dentista no violó ninguna ley y no han sido informados sobre investigaciones que lo involucren. No obstante, sí se ha imputado al cazador profesional Theo Bronkhorst, responsable de la empresa de safaris que organizó la caza, y al dueño de las tierras donde se cazó, Honest Ndlovu.

Aunque se arrepintió de lo sucedido, Palmer no descarta volver a visitar Zimbabue, país africano al que ya había ido a cazar en cuatro ocasiones anteriores. "No sé lo que pueda ocurrir en el futuro", apuntó. "Para mí, Zimbabue ha sido un país maravilloso para ir de cacería y siempre he cumplido con las leyes", agregó.

Además de estas declaraciones, el dentista esclareció algunos hechos vinculados a la matanza del león, al afirmar que no requirió 40 horas para rastrearlo y matarlo, como dijeron las autoridades originalmente, e indicar que usó flechas, no balas, para realizar la cacería.