Demanda en aumento: marfil de hipopótamo

Pueden no parecerlo, pero los hipopótamos se encuentran entre los animales más peligrososdel mundo. Y están cada vez más amenazados porque los cazadores furtivos comercian con su marfil

La clásica imagen del hipopótamo se ve así: el animal se encuentra en el agua, medio sumergido. La mandíbula la tiene abierta, la cabeza echada hacia atrás, y descubre unos pocos dientes en las encías, de color rosa. Parece casi como si se riera de un chiste de hipopótamos – ¿Cómo se llama un hipopótamo de pelo largo? Un hippie.

La triste realidad, sin embargo, es que el Hippopotamus amphibious cada vez tiene menos de qué reírse. En la Lista Roja de la UICN se considera "vulnerable", que es en gran parte el resultado de su valor para la caza furtiva.

Además de la pérdida de hábitat, la lista menciona "la caza ilegal y no regulada por su carne y marfil" como una de las principales amenazas para el también conocido como hipopótamo común. La caza furtiva es un problema, sobre todo, en zonas política y socialmente inestables.

Las reglas del marfil

Los colmillos de hipopótamo, al igual que los de elefante, están hechos de marfil y son por ello de gran valor. Su comercio, no obstante, no parece ser clandestino. Hay sitios web que venden abiertamente dientes o productos fabricados con marfil de hipopótamo. Un vendedor de internet anuncia sus productos de la siguiente manera: "El marfil de hipopótamo por fin está de nuevo disponible después de varios años. Su uso es excelente para mangos de cuchillos y tallas artísticas"

Y como si el vendedor quisiera legitimar sus productos, continúa: "Los hipopótamos son animales muy peligrosos y un gran problema en muchas partes de África. Provocan más muertes humanas al año que los cocodrilos y las serpientes venenosas juntas".

Eso es cierto, los hipopótamos son mucho más peligrosos de lo que parecen a simple vista. A pesar de su torpe apariencia, son sorprendentemente fuertes y rápidos, ya sea en tierra o en agua. Tampoco conocen piedad cuando alguien entra en su territorio. Pero, ¿los convierte eso en un blanco legítimo para los cazadores?

Masacre de acuerdo al plan

En Zambia, el gobierno anunció hace un tiempo su intención de sacrificar a un total de 2.000 hipopótamos en un período de cinco años. El plan fue suspendido en junio, tras las fuertes protestas de los conservacionistas. Estos desmintieron la explicación oficial del Gobierno, que decía que el número de animales era demasiado alto, el suministro de agua peligraría para otros animales salvajes y podría diseminarse el ántrax – una enfermedad, que pueden transmitir los hipopótamos.

Sin embargo, la suspensión duró poco tiempo. Las autoridades pretenden seguir adelante con sus planes, según afirma Will Travers, presidente de la Fundación Born Free a la revista New Scientist.

Si ese es el caso, los ecologistas temen que los cazadores de trofeo sean incentivados para hacer el trabajo.

En total, todavía quedan 125.000 hipopótamos comunes e hipopótamos pigmeo en la naturaleza. Sin embargo, su hábitat en el África subsahariana se está reduciendo. Además, la historia ya ha demostrado la capacidad del ser humano para acabar con una especie. Tres variedades anteriores del hipopótamo de Madagascar ya se han extinguido. El registro fósil sugiere que el ser humano fue el principal responsable.


Fuente: DW