Del bit a las pantallas

¿Cuál es el camino que transita un videojuego uruguayo desde que nace la idea hasta que llega a las tiendas de aplicaciones internacionales?
"Hagamos un videojuego". Esta frase encierra mucho más que ideas, ingenio y creatividad. Lo que empieza como un anhelo se convierte en un proyecto que atraviesa las etapas de planificación y los estados de alegría y frustración y, lo más importante, la creación del producto. Es un sueño que comparten muchos profesionales; un sueño que en el caso de las empresas uruguayas Batoví, Ironhide, Trojan Chicken y Pomelo Games las ha posicionado como referentes de la industria nacional, al tiempo que juegos como la saga Kingdom Rush, de Ironhide, y Bullet Boy, de Pomelo Games, han obtenido el reconocimiento internacional. ¿Cómo se logra que un videojuego uruguayo sea exitoso? Con mucha transpiración.

El camino

Un videojuego conlleva muchos desafíos. El objetivo es crear un título con licencia propia y, de paso, que tenga aceptación del mercado nacional e internacional, que logre la mayor cantidad de descargas, que sea redituable y que se mantenga vigente en el tiempo. No es fácil. Todo eso y más es parte del reto de los desarrolladores.

Para Fernando Sansberro, creador del juego Ajedrez y leyendas: El desafío de Eglerion para el Plan Ceibal e integrante de Batoví, el desarrollo de un videojuego es una actividad intensiva y vocacional. "El principal obstáculo a superar es alcanzar las metas en los plazos definidos", dijo Sansberro a Cromo.

ajedrez videojuego.jpg

A juicio de Juan Pablo Pisón, de Trojan Chicken, lo más difícil es materializar eso que parecía divertido al inicio.

"Cuanto más original es el juego, más difícil es de lograr", apuntó Juan Pablo Pisón, de Trojan Chicken.

Su empresa creó División especial de detectives, también para el Plan Ceibal. No hay que olvidar que el factor económico puede convertirse en una limitación trascendente en la suerte del proyecto.

Un videojuego cuenta con cinco componentes. El primero es el concepto. Es el planteamiento de la idea: público, diseño, plataformas, género, tiempo estimado de desarrollo y presupuestos. El segundo es el diseño. Este define el orden, las mecánicas, los niveles, la dificultad, la progresión y hasta la futura diversión. En otras palabras, es el período de preproducción. Aquí se escribe desde el guion hasta cómo los personajes interactúan con los diferentes elementos de su entorno. Si es necesario, se crea un prototipo.

Una vez que se tiene el concepto y se definió el diseño, llegó la hora de la programación, es decir, el desarrollo del código del juego y de las instrucciones de cómo debe responder ante la información producida por el usuario. A continuación se realiza el arte, es decir, se dibujan y animan cada una de las fases del juego y se agrega la música y los efectos de sonido, lo que, en conjunto, contribuye a que se sucedan las emociones deseadas.

Finalmente, el testing es la etapa en la que se ofrece el videojuego a un público determinado para confirmar que el producto genera las respuestas buscadas en los jugadores.

Hasta aquí se desarrollaron tres versiones: la alpha, que es la primera versión jugable con las mecánicas fundamentales; la beta, que implementa todos los elementos aunque contengan errores; y, por último, la versión gold, la edición final, probada y sin errores, lista para salir al mercado.

Antes de su lanzamiento, los desarrolladores se registran en las tiendas online, ya sea la App Store, Google Play, Steam o Amazon, donde cargan el juego. Una vez aprobado por el sitio (si lo requiere), ya queda en condiciones de ser descargado por los usuarios.

Pero la carrera no termina cuando el jugador pulsa play. Se corrigen los errores reportados por los jugadores y se planifican determinadas actualizaciones, las que pueden derivar en el agregado o eliminación de personajes, niveles, elementos u otros aspectos.

Señales de éxito

Al instante de salir al mundo, el objetivo número uno es conquistar el mercado estadounidense. Esto garantiza un buen nivel de descargas, ya sean pagas o gratuitas. Pero, lo principal, es que contribuye a que los juegos se vuelvan populares.

Detrás de Estados Unidos, vienen los mercados de Brasil y China. Este último es considerado "terreno fértil" con posibilidades de futuro, pero todavía está un tanto cerrado a las opciones que llegan desde Occidente. Luego aparece Europa. Uruguay, en tanto es un mercado pequeño, no reviste la misma importancia.

La saga Kingdom Rush, de Ironhide, es hoy una prueba fehaciente de éxito uruguayo en el mundo. La tercera entrega, Kingdom Rush Origins, fue calificada como "el mejor de su género", por el sitio especializado The Verge, por su diseño ingenioso, nivel justo de dificultad e interacción de una historia que consiste en defender una tierra antigua de la invasión de hordas de enemigos.

Kingdom Rush Origins, la precuela de una saga uruguaya con éxito internacional
Kingdom Rush Origins, la precuela de una saga uruguaya con éxito internacional

No obstante, uno de sus creadores, Pablo Realini, consideró que es complicado medir el éxito de un juego. "Depende de las aspiraciones de cada uno. No es lo mismo el éxito que necesita una empresa como Electronic Arts (creadora de las millonarias sagas FIFA y Battlefield, entre otras) para sobrevivir a lo que necesitamos nosotros o tres amigos que deciden largar su estudio de videojuegos. Que le guste a la gente también es una señal de éxito, por más que económicamente sea un fracaso", explicó a Cromo.

Realini prefirió no dar a conocer la cantidad de descargas de sus tres entregas, pero, según los datos de Google Play, suman más de 1,2 millones de descargas en esa plataforma. La primera es gratuita, mientras que Kingdom Rush Frontiers cuesta US$ 1,99 y Origins, US$ 2,99.

Para Pisón, lo que determina el éxito de un videojuego es la cantidad de jugadores, en especial
aquellos que se mantienen activos a lo largo del tiempo. La primera edición de División especial de detectives (de julio de 2010), por ejemplo, alcanzó las 550 mil descargas; la segunda, lanzada este mes, ya tiene más de 136 mil descargas y 100 mil jugadores registrados. Y agregó: "No siempre se prioriza el dinero. Hay estudios que eligen hacerse conocidos. Algunos elementos que ayudan a medir el éxito más allá de las ventas pueden ser los puntajes de críticos y de los jugadores dentro de las plataformas (como las estrellas en la App Store de Apple), artículos publicados, nominaciones a premios, cantidad de menciones y de seguidores en redes sociales", comentó. También importa el tiempo que pasa el jugador enganchado a la aplicación.

En tanto, para Federico Romero, creador de Bullet Boy, el indicador principal de que las cosas van por buen camino es la cantidad de descargas y la opinión de los jugadores. Esta aventura de un niño que se desplaza mediante cañones y sortea obstáculos alcanzó 1 millón de descargas en siete días y pocos meses después logró superar los 2 millones. Es gratuito, pero tiene compras dentro de la app.
El juego tuvo reacciones muy positivas; además de algo que es extremadamente deseable en el medio: una posición destacada en la tienda de Apple. En Estados Unidos apareció en el cuarto lugar de la categoría semanal de "Mejores juegos nuevos" y en América Latina y España como "Recomendación de los editores".

"Nadie nos posicionó en un buen lugar porque seamos de Uruguay. Si aparecimos en las primeras posiciones es porque estamos al nivel de los mejores", concluyó Romero. Uruguay tiene el potencial para seguir cosechando éxitos.

Bullet Boy



El objetivo: las tiendas online

Los dos principales destinos que tienen los videojuegos nacionales son las tiendas de aplicaciones de Apple, Google Play y Amazon y la plataforma de distribución Steam. De todas, la App Store es la que otorga mayor repercusión. Según explicaron los desarrolladores a Cromo, en esta tienda, todos los jueves cambian las novedades y posiciones de los videojuegos, lo que les da más visibilidad ante los usuarios.

Parte del éxito tiene relación con lo que sucede en la primera semana. Por ejemplo, Bullet Boy, de Pomelo Games, alcanzó 1 millón de descargas en los primeros siete días. Luego, la suerte del juego mejora o decae según la cantidad de descargas y la aprobación de los jugadores.
Los videojuegos uruguayos, habitualmente, son de descarga gratuita.


Populares de la sección

Acerca del autor