Del autorretrato a la selfie

Cómo la acción de tomarse una foto a uno mismo pasó de ser un recurso a convertirse en un acto tan extendido que se volvió un fenómeno narcisista propio de estos tiempos
A medio camino en un espectacular acantilado en Omán, con la cuerda de escalar cortada en dos por afiladas rocas y esperando a su compañero, Jimmy Chin hizo lo que cualquier otro hubiera hecho en su lugar: se tomó una selfie.

"Tenía tiempo para pensar", dijo este fotógrafo de National Geographic, cuyas imágenes de escaladas extremas en el estrecho de Ormuz se publican en la edición de enero de la revista.

"Fue en ese momento que me tomé a mí mismo una foto. Me dije: 'Soy un fotógrafo de National Geographic, debería dejar un registro de este momento'", agregó.

El autorretrato ha existido desde hace siglos, pero con la nueva tecnología, las cámaras incorporadas en los teléfonos y sus conexiones a las redes sociales, el género tomó nuevo vuelo.
La idea de tomarse fotos de uno mismo durante un viaje o un evento para poder decir ‘Yo estuve allí’ es increíblemente egocéntrica, como nuestro tiempo", dijo el fotógrafo Jean-Francois Vibert

El sustantivo selfie fue elegido palabra del año 2013 por el diccionario inglés Oxford, que lo definió como "una fotografía tomada por uno mismo, por lo general con un teléfono inteligente o webcam y subida a un sitio web de medios sociales".

El motor de búsqueda Yahoo! estima que en 2014 se tomarán unos 880.000 millones de fotos, unas 123 por cada habitante del planeta. Y seguramente muchas serán selfies.

En Gran Bretaña, un estudio encargado por el fabricante surcoreano de productos electrónicos Samsung indicó que el 17% de los hombres y el 10% de las mujeres se toman selfies "porque les gusta tener lindas imágenes de sí mismos".

"Creo que selfie es una expresión de cariño para el yo en cierto modo", dijo Sarah Kennel, curadora de fotografía en la National Gallery de Washington. Y agregó: "Refleja una especie de narcisismo en nuestra cultura".

Selfies en todos los ámbitos


Entre las "11 selfies más memorables", elaborada por la revista Time, hay una del papa Francisco con adolescentes en el Vaticano, otro de la cantante estadounidense Beyonce con un fan en Sudáfrica.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el primer ministro británico, David Cameron, y la primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning Schmidt, también fueron sorprendidos tomándose una foto a sí mismos durante la ceremonia de homenaje a Nelson Mandela en Sudáfrica.

Pero uno no tiene que ser famoso para hacerse célebre con una selfie. Gracias a la web Reddit, entre otras, un flamante padre que vive en Oregon (noroeste de Estados Unidos) se hizo mundialmente conocido con la publicación de fotos suyas imitando expresiones de su bebé. "Bastaba con mirar a la pantalla y copiar lo que ella (su hija) hacía", dijo Eddie Wheeler en el sitio web.

En Noruega, la bloguera de fitness Caroline Berg Eriksen enloqueció a los internautas al posar en ropa interior para mostrar su vientre plano cuatro días después de haber dado a luz. Para sus detractores, le hizo un "flaco favor" a las mujeres.

Por otra parte, la selfie de una joven que se tomaba fotos en el puente de Brooklyn en Nueva York, sin saber que estaba inmortalizando un intento de suicidio en el fondo, impactó a muchos al ser portada del New York Post.

"Yo estuve allí"


La selfie "es una conquista de territorio social virtual", dijo el fotógrafo francés residente en París Jean-Francois Vibert, que tiene un blog en MacandPhoto.

"La idea de tomarse fotos de uno mismo durante un viaje o un evento para poder decir 'Yo estuve allí' es increíblemente egocéntrica, como nuestro tiempo. Es absolutamente necesario que todos seamos héroes de nuestra propia vida", señaló el fotógrafo.

Vibert recordó con nostalgia el tiempo "en que se hacía un retrato de un amigo, se le enviaba la copia, y con un poco de tiempo y dinero, incluso un pequeño marco. Era una suerte de regalo, una demostración de amistad".

Pero los autorretratos son tan antiguos como las fotos mismas. Una exposición en la National Gallery de Washington muestra actualmente las imágenes tomadas en el siglo XIX por el francés Charles Marvill, que se autorretrató en una de ellas.

En Londres, la National Portrait Gallery hizo un llamado de selfies para una mesa redonda dedicada al fenómeno el 16 de enero.

Los organizadores señalan a la gran duquesa Anastasia de Rusia "como una de las primeras adolescentes en tomarse una selfie. Fue en 1914, tenía 13 años, pero entonces no había Facebook o Twitter para compartir la foto.

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