De regreso a las puertas del infierno

La franquicia resurge 12 años después con todo lo que querían sus fanáticos: violencia, velocidad, armas y heavy metal
Hagamos un poco de historia: Doom apareció en 1993 y se consagró rápidamente entre los primeros First Person Shooter como uno de los mejores por su combinación de adictiva jugabilidad, temática atractiva (aunque no exenta de polémica) y altos niveles de violencia. El título se transformó en uno de esos juegos míticos que todo gamer debería haber jugado al menos en una ocasión. Apenas un año después apareció el igualmente exitoso Doom 2 –que se continuaría con distintas versiones para diferentes plataformas– para entrar luego en cierto letargo del que Doom 3 (2004) no lo lograría sacar del todo. Ahora, 12 años después llega Doom 2016, un reinicio de la saga con elementos esenciales de la primera entrega.

¿Cuál era su historia? El protagonista es un soldado espacial destinado a la luna marciana de Fobos que resulta ser el único sobreviviente luego de que un fallo en los portales dimensionales abre por error una puerta al infierno –literalmente– y un sinfín de demonios y espíritus malignos poseen los cuerpos de sus compañeros muertos. El protagonista debe abrirse paso a disparo limpio hasta encontrar una posible salida y lograr –en el mejor de los casos– regresar a la Tierra.

DOOM 2016

La contundencia de este relato, así como las características del juego, llevaron de inmediato a Doom por la carrera de éxito. No obstante, tuvo sus detractores: sus altos niveles de violencia y su parafernalia satanista pusieron en pie de guerra a diferentes asociaciones religiosas y colectivos de padres que buscaron infructuosamente vetarlo en varias oportunidades. Que el juego haya sido utilizado por variados protagonistas de tiroteos en escuelas –como fue el resonado caso de Eric Harris y Dylan Klebold, quienes cometieron la masacre del instituto Columbine en Estados Unidos en 1999– no fue de ayuda para la reputación de la saga. En la actualidad, el portal Yahoo, en su espacio para videojuegos, lo considera dentro de los 10 títulos más polémicos de la historia.

Un toque de nostalgiaEn materia de historia, Doom 2016 se regodea en su propia nostalgia con algunos elementos diferentes. No solo la jugabilidad, gráficos y ambientación sonora han evolucionado desde 1993, sino que, además, propone tres grandes modos de juego: campaña, multijugador y snapmap. El primero es el que más remite al juego original, ya que lo recrea virtualmente por completo. Aquí, el doomguy –como cariñosamente se conoce al soldado sin nombre– recorre las instalaciones en Fobos (y algunos niveles en el mismísimo infierno) sin abrir la boca más que para pronunciar algún gruñido, disparándole a todo lo que se mueva y enfrentando enemigos variados con un sistemático jefe final en cada instancia.

En el modo multijugador se mantiene el sistema de duelo de a cuatro participantes y por equipos. El snapmap, por su parte, permite al jugador diseñar su propio mapa para enfrentarse con otros jugadores.

Las reseñas de páginas especializadas han sido unánimes con su juicio: Doom 2016 para Xbox One, PlayStation 4 y PC es una cosa grande y lo más importante para la saga desde su nacimiento. Así que es un buen momento para volver a empuñar esa escopeta y salir a reventar demonios.



Doom (1993)

Las mecánicas de la versión original eran muy sencillas: el único objetivo de cada nivel era localizar la salida (abrir puertas, saltar obstáculos y matar enemigos) y sobrevivir.

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Doom 2 (1994)

El protagonista vuelve a la Tierra para darse cuenta de que también ha sido invadida por el infierno. La dinámica es igual a la anterior con nuevos y peores enemigos.

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Doom 64 (1997)

En esta versión para Nintendo 64 hay que acabar de nuevo con una entidad maligna, pero el rediseño de los niveles hizo que la saga recibiera una bocanada de aire fresco.

Doom 3 (2004)


La nueva mecánica de juego se vuelve lenta y metódica en contraposición al clásico correr y disparar de la versión original. Se lo criticó por sus innumerables clichés.



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Rodolfo Santullo