De la fuente al cepillo de dientes

El Rinser Toothbrush cumple dos propósitos a la vez: lavar los dientes y enjuagar la boca después


“Convierte el agua del grifo en una fuente para enjuagarte luego de cepillarte los dientes” es la frase marketinera con que se intenta vender el Rinser Toothbrush.

Fabricado por Scout Amron, este dispositivo es la alternativa al vaso descartable, a la cotidiana necesidad de arquear las manos o a meter la cabeza en la pileta.

La mecánica es simple: el cepillo de dientes contiene un túnel especialmente diseñado para que el agua caiga desde la canilla y se desvíe hacia arriba en forma de chorro, que el usuario puede usar para enjuagarse la boca o simplemente para beber.

La idea, tan innecesaria como útil, data en realidad de 2007. Pero el cepillo-fuente que se presentó entonces costaba US$ 1.750, mientras que este prototipo está disponible en Amron (Laboratorio Oral en Nueva York) por US$ 35 cada uno y US$ 22 si se compra por adelantado.

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