De ciencia ficción a la ciencia real

Tan precisa fue la representación de un agujero negro en Interstellar que se publicó un artículo científico, explicando cómo se habían logrado y cómo esto servirá a investigaciones reales


La animación que simula un agujero negro en la película Interstellar, de Christopher Nolan, ayudó a la investigación de cómo representar este fenómeno astronómico.

La clave está en el código con el que se programó la animación. Según publicó un grupo de expertos, entre los que está el físico Kip Thorne, del Instituto de Tecnología de California (EEUU), en la revista Classical and Quantum Gravity, el código que se usó para diseñar varios cuerpos celestes, un agujero negro y un agujero de gusano ayudará a la ciencia a entender el fenómeno.

Es que, según dijo Thorne, nunca antes se había representado un agujero negro o uno de gusano en Hollywood en la forma que se supone se verían de verdad. "Esta es la primera vez que esa representación se ha creado utilizando las ecuaciones de la Relatividad General de Einstein desde el principio", agregó el productor.

Los agujeros negros son lugares invisibles que, según la teoría de la relatividad, absorben cualquier materia que esté en su campo gravitatorio. El desafío era entonces ilustrar algo que no se ve y los realizadores se propusieron hacerlo lo más realista posible.

"Chris (Nolan) realmente quería vender la idea de que el agujero negro es esférico", dijo a Wired Paul Franklin, un supervisor de la compañía de efectos visuales con base en Londres Double Negative. "Yo le dije 'sabes que se va a ver como un disco'. Lo que se puede ver es cómo envuelve la luz de las estrellas".

Los programas de renderización de la luz generan el efecto de que la luz viaja en línea recta, algo que serviría a casi cualquier situación a no ser que se esté hablando de agujeros negros. Para representar el efecto visual, los animadores debieron crear un nuevo programa para renderizar la luz, que con algunas tomas les llevó incluso más de 100 horas realizar el proceso, según publicó la revista especializada en tecnología Wired.

Las aglomeraciones de materia que giran alrededor de un agujero negro fueron las que se terminaron utilizando para definir su figura. Y cuando las pusieron a girar a su alrededor, la luz generó un halo que lo hacía ver tal como querían.

"Hemos cambiado nuestro código de una manera que nunca se ha hecho antes. En lugar de trazar las trayectorias de los rayos de luz individuales usando las ecuaciones de Einstein -una por píxel- hemos seguido los caminos y formas distorsionadas de haces de luz", explicó James Oliver, coautor del artículo publicado y científico líder de Double Negative. "Este nuevo enfoque para hacer imágenes será de gran valor para los astrofísicos como yo. Nosotros también necesitamos buenas imágenes", agregó Thorne.

Esta herramienta, dijeron sus creadores, tiene mucho para aportarle a la ciencia, especialmente si se la adapta para las simulaciones de las investigaciones científicas.

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