Datos: más valiosos que el petróleo

¿Cuáles son los riesgos y las oportunidades de la “revolución de los datos”?
Todos los días, apenas se pone un pie en internet, los usuarios compartimos nuestros datos. Esta información es el "recurso más importante del siglo XXI; tan importante como el petróleo en el mundo", asegura Andreas Weigend, especialista en Big Data y tecnologías para determinar el comportamiento del usuario móvil, que trabajó como jefe científico en Amazon.

En su paso como uno de los principales conferencistas del VTEX Day 2016, la conferencia más importante de comercio electrónico de América Latina, habló en exclusiva con Cromo acerca del nuevo paradigma según el cual las personas ya son reconocidas individualmente por las empresas. Weigend reclama más protección sin que esto signifique sacrificar el uso de la tecnología.

¿Qué significa exactamente que estamos ante la "revolución social de los datos"?

Significa que la información que dejan voluntaria o involuntariamente los usuarios en internet puede ser analizada de una manera tan profunda que las empresas ya están en condiciones de identificarlos a nivel personal, en vez de agruparlos por segmentos como sucedía en el pasado.

¿Estas son buenas noticias para los usuarios?

Sí, porque los consumidores quieren recibir un trato personalizado por parte de las compañías y justamente esto es una de las claves del éxito de Amazon. Para eso, las marcas deben aprovechar la información que dejan las personas cuando navegan por la web a través de cualquier dispositivo. El smartphone es el que más rastros registra de las personas, ya que ofrece datos contextuales como la ubicación y el momento del día en el cual el dispositivo es utilizado. Con este perfil obtenido, las empresas pueden ofrecer una mejor experiencia de compra. De hecho, ya están en condiciones de brindar propuestas altamente personalizadas; por ejemplo, el saludo y recomendaciones de artículos sobre la base de pedidos anteriores. Para eso, aprovechan las tecnologías centradas en el cliente y hacen un exhaustivo análisis de los datos. Los datos personales son el recurso más importante del siglo XXI; tan importantes como el petróleo en el mundo. Y para potenciar al máximo su valor, las empresas deben trabajar como refinerías de información para identificar los aspectos de cada persona vinculados a su trabajo, cómo invierte su tiempo de ocio y cuáles son sus hábitos de compra, entre otros.

¿Qué tanto saben las marcas sobre los usuarios?

Ellas pueden saberlo todo porque estamos hiperconectados y aun más: sin darnos cuenta les estamos dando más información a Facebook que la que hubiéramos dado a cualquier otra organización. Es por esto que los datos deben estar protegidos bajo leyes y normas de privacidad, sin que esto signifique sacrificar y renunciar a muchos de los productos o servicios de los que ahora somos dependientes.

¿Cuáles serían las buenas prácticas respecto al uso de los datos?

Cada empresa que recopila información debe proveer a los usuarios de las herramientas para eliminar los datos que la persona no desea compartir, para así asegurar que estos serán utilizados en su beneficio y no en su contra. Por ejemplo, a nadie le da vergüenza preguntarle a Google sobre los síntomas de la gonorrea, algo que sin dudas nos costaría preguntarle a una persona, incluso a un médico. Además, las empresas tienen que proveer a todos sus usuarios de ciertos derechos, entre ellos, a exportar, modificar o borrar sus datos.

Usted escribió Data for the People, ¿qué es lo que destaca de este libro?

En él muestro que está mal orientada la lucha por una concepción ingenua de la privacidad y el anonimato, porque eso significaría renunciar a muchos de los productos y servicios online a los que estamos muy acostumbrados. En su lugar, los usuarios debemos tomar un papel activo en la extracción de valor a partir de los datos que entregamos.

¿Cuáles son las consecuencias de implementar lo que usted menciona acerca de los derechos de los usuarios con respecto a los datos que proporcionan a las empresas a través de internet?

Sin dudas, las interacciones serían más exitosas. Por ejemplo, PayScale, que es una plataforma para averiguar los montos de los salarios, permite a los usuarios obtener informes de salarios en tiempo real en función de su trabajo, su ubicación, su nivel educativo y de experiencia laboral pero solo después de que la persona ha colocado sus datos. Se trata de una evolución, ya que a medida que las expectativas de los usuarios cambian, las empresas deben pasar más tiempo desarrollando sistemas de incentivos para que más usuarios participen de este tipo de interacción que se retroalimenta de manera permanente. En este nuevo contexto, todos deberíamos reflexionar acerca de cuáles son las implicancias de aportar tantos datos personales en la web y lo que pueden hacer las empresas para conocernos más a fondo y hacer frente a nuestras expectativas.

Claves del Big Data

El concepto de Big Data aplica para toda aquella información que no puede ser procesada o analizada utilizando procesos o herramientas tradicionales. Sin embargo, Big Data no se refiere a alguna cantidad específica, ya que es usualmente utilizado cuando se habla en términos de petabytes (1.000.000.000.000.000 de bytes) y exabytes (1.000.000.000.000.000.000) de datos. Además del gran volumen de información, esta existe en una gran variedad de datos que pueden ser representados de diversas maneras en todo el mundo, por ejemplo de dispositivos móviles, audio, video, sistemas GPS, sensores digitales en equipos industriales, automóviles, medidores eléctricos, etc. En Twitter, por ejemplo, se almacenan 12 terabytes (un tera equivale a 1.000.000.000.000 de bytes) al día; mientras que en Facebook se archivan alrededor de 100 petabytes de fotos y videos.



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Débora Slotnisky