Datos astronómicos para ¿pulpos extraterrestres?

Se elaboran nuevas directrices que ayuden a localizar y confirmar la existencia de vida inteligente en el exterior

¿Cuál sería el mensaje con más posibilidades de ser entendido por extraterrestres? Los científicos, que imaginan esos seres como una especie de pulpos, han llegado a la conclusión de que lo ideal es limitarse a enviar datos astronómicos de nuestro entorno.

Así lo expusieron en San Juan un grupo de científicos especializados en la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) en la jornada inaugural de la 35 Conferencia Internacional de Desarrollo Espacial, organizada por la Sociedad Nacional del Espacio (NSS, por su sigla en inglés).

Su idea es elaborar nuevas directrices que ayuden a localizar y confirmar la existencia de vida inteligente en el exterior, para lo que han estudiado cómo es más probable que sean esos seres y cómo ha de ser el mensaje que se les envíe para que haya más posibilidades de que lo reciban y lo respondan.

"SETI tradicionalmente se ha centrado en investigar los instrumentos necesarios para entrar en contacto con otras civilizaciones" y particularmente en la "búsqueda de tecnologíaextraterrestre", explicó hoy Douglas Vakoch, presidente de METI International.

Esa organización, por contra, fomenta el envío activo de Mensajes dirigidos a la Inteligencia Extraterrestre (METI), para lo que conviene "estudiar las diferentes formas de inteligencia que existen en la Tierra y así obtener pistas sobre cómo podrían ser los seres vivos de otros planetas", explicó Vakoch.

"Los astrónomos han sido a menudo optimista sobre la evolución de la inteligencia en otros planetas, mientras que los biólogos son conscientes de los muchos eventos de azar que dieron lugar a la inteligencia humana", apuntó durante su ponencia David Dunér, director de la sesión de trabajo sobre este tema.

En ese sentido, Anna Dornhaus, bióloga de la Universidad de Arizona, defendió en su intervención que la selección natural no es suficiente para explicar el alto grado de desarrollo de la inteligencia humana, algo que vinculó más a la "selección sexual", que favorece "la evolución exagerada de un rasgo innecesario para la supervivencia, pero con capacidad para impresionar a potenciales parejas".

Así, consideró probable que la gran evolución del cerebro humano sea "un raro resultado del azar", como lo es la espectacular cola del pavo real macho o el increíble canto de un ruiseñor, y que, por tanto, es poco probable encontrar inteligencia similar a la humana en otros planetas.

Por contra, los expertos han observados que otras habilidad cognitivas como el aprendizaje, la memoria o la capacidad de abstracción sí son comunes a muchos seres vivos de la Tierra, por lo que podría ser probable que también se encontraran en otros lugares.

Los biólogos Dominic Sivitilli y David Gire, de la Universidad de Washington, expusieron hoy que el tipo de inteligencia más distante de la humana y a la vez más evolucionada que se puede encontrar en la Tierra es la de los cefalópodos.

"La cognición distribuida del pulpo demuestra que la inteligencia puede manifestarse en una forma completamente diferente de la manera en que la humanidad piensa y se comporta", explicaron.

Por ello, consideran que, si se quiere enviar un mensaje con posibilidades de ser entendido por extraterrestres, habría que diseñarlo para que lo entendieran seres parecidos a esos animales.

"La capacidad cognitiva del pulpo no tiene parangón", apuntaron, ya que "es capaz de aprender a través de la observación, es muy curioso, tiende a explorar, sabe jugar, e incluso puede reconocer caras humanas y utilizar herramientas, al tiempo que tiene gran habilidad para escapar".

En cuanto a las características de la comunicación, hasta ahora cuando se han enviado mensajes al exterior con la esperanza de que fueran recibidos por alguna forma de inteligencia extraterrestre en muchas ocasiones se ha asumido que esos seres potenciales pueden "ver".

"Sin embargo, en algunos mundos la vida inteligente puede evolucionar sin visión", dijo a ese respecto la lingüista ciega Sheri Wells-Jensen, que expuso una investigación realizada con otros colegas de la Bowling Green State University.

En su opinión, mensajes de radio como el enviado desde el Radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico) en 1974, que incluía imágenes de números, personas y fórmulas químicas, entre otras cosas, "es extraordinariamente difícil de interpretar".

Para Sivitilli y Gire el mensaje ideal "para que sea entendido y apreciado por el mayor número posible de formas de inteligencia" sería aquel que incluyera únicamente "una gran cantidad de datos astronómicos locales detallados", una información en su opinión muy valiosa, capaz de despertar curiosidad en otros seres inteligentes.

"Esta será una fuente inmediata de información útil" para algún tipo de vida extraterrestre lo suficientemente inteligente como para detectar el mensaje, defendieron los científicos.


Fuente: EFE