Cucarachas robot controladas a través de una aplicación

Se trata de un kit científico educativo al cual la organización protectora de animales PETA se opone. Permite volver al bicho en un cyborg para que los niños aprendan de neurociencia


El grupo de protesta favorito de todo el mundo, Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA), ha regresado con una campaña en defensa de las cucarachas. Específicamente quiere detener la venta del RoboRoach de Backyard Brains, un kit científico educativo que permite a los niños implantar electrodos en el cerebro de una cucaracha y controlar al bicho con una aplicación para smartphone.

Backyard Brains argumenta que su producto no es un juguete, sino un kit educativo diseñado para enseñar a la gente sobre los sistemas biológicos. PETA, en cambio, afirma que RoboRoach es como practicar la medicina veterinaria sin una licencia profesional (es decir, un delito). Por eso, la organización de defensa animal ha presentado una queja con el fiscal general de Michigan y los reguladores estatales.
No estamos quebrando ninguna ley. Estas son cucarachas que las personas suelen matar en sus apartamentos", dijoGreg Gage, cofundador de Backyard Brains

PETA no es la única que piensa que controlar la mente de los insectos es algo éticamente dudoso. Algunos científicos consideran que el proyecto es problemático porque democratiza la experimentación animal, sin mencionar los posibles efectos a largo plazo que podría tener en el bienestar de las cucarachas. Un bioético incluso vinculó RoboRoach con una de los tres maldiciones imperdonables Harry Potter.

"No estamos quebrando ninguna ley", dijo Greg Gage, cofundador de Backyard Brains, a la revista Time. Y agregó: "Estas son cucarachas que las personas suelen matar en sus apartamentos".

Pero ese tipo de lógica no va a suavizar a una organización como PETA. Ha militado por mucho tiempo en contra de la matanza de cucarachas e incluso ha llegado a recomendar que se las atrape con vida y se las libere lejos del hogar. Todo esto sin mencionar que estamos hablando de la organización que ha protestado contra todo, desde Pokémon y Mario Bros. hasta llamar a las criaturas marinas "pez". Incluso quiere acosar a los cazadores en los bosques con su propia flota de drones. Por lo que parece, sí, es razonable que tenga problemas con los kits que incentivan a los niños a practicar neurocirugías en pequeñas criaturas.

No estoy diciendo que esté de acuerdo con PETA, por supuesto. Backyard Brains afirma que los experimentos no tienen efectos duraderos en los bichos y que colocarlos en agua helada los anestesia del dolor. Personalmente, creo que RoboRoach es una forma realmente interesante de hacer que la gente se sienta atrapada por la ciencia, algo que necesitamos a toda costa. Además, seamos sinceros: si un grupo de niños jugando con insectos es "practicar la medicina veterinaria sin licencia", entonces prácticamente todo niño curioso que conozco es culpable del delito.

 


La polémica comenzó en Kickstarter


 

El proyecto RoboRoach se hizo realidad luego de que a mediados de este año casi 200 personas colaboraran en el sitio de crowdfunding Kickstarter para que Backyard Brains llegara a US$ 10.000 de financiación. De hecho, llegó a reunir US$ 12.339 en 30 días.

RoboRoach puede ser comprado en la tienda online de Backyard Brains a US$ 99. Incluye la aplicación gratuita para iOS  (aún en desarrollo) para usar el iPhone como control remoto, una unidad de control vía Bluetooth, una batería y tres sets de electrodos para implantar tres cucarachas distintas.

 




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