Cuatro mitos de Google Drive

No, los archivos en la nube no desaparecen por completo al borrarlos

El almacenamiento en la nube es una de esas cosas que puede llegar a causar desconfianza por no estar situado en ningún lugar físicamente controlable. Es por eso que han surgido una serie de mitos alrededor de plataformas como OneDrive (Microsoft) y Google Drive que dejan en evidencia las preocupaciones de los usuarios de almacenar sus datos en este tipo de servicios.

Espacio

El primer mito tiene que ver con una concepción algo antigua que tenemos sobre los archivos: si bien los documentos en formato de Microsoft Office, PDF o de video descuentan el espacio que el usuario tiene disponible en la nube, los archivos de la plataforma misma, es decir, los Google Doc, Sheet o Slide no ocupan absolutamente nada.

Un truco: si quiere almacenar en la nube sus archivos de texto de Word, conviértalos al formato de Google Doc cuando los suba al Google Drive.

Dictado

El segundo mito tiene que ver con el teclado. Si bien en cualquier ocasión precisará uno para escribir en Word, en un Google Doc puede escribir un texto mediante dictado de voz. Para hacerlo, debe crear un documento de texto, ir a Herramientas, Escritura por voz y comenzar a dictarle a su computadora (o celular) lo que quiere escribir.

Esta función también entiende comandos de voz de formatos, así que puede seleccionar, copiar, cortar, pegar y eliminar texto solo con hablar. Solo tiene que decir "Ver todos los comandos de voz".

Registro

Por lo general se tiende a pensar que para ver un documento de Google Drive compartido es necesaria una cuenta de Gmail (antes era así). Sin embargo, hoy el usuario puede elegir a quién dar acceso al documento, ya sea compartiéndolo a su mail o generando un enlace y enviándoselo por mail o algún servicio de mensajería.

Además, puede determinar qué acciones tiene permitidas la persona a quien se compartieron los archivos: si solamente puede ver los archivos o si también puede editarlos.

Nunca más

Los archivos que se guardan en la nube, al igual que aquellos que se guardan en un disco duro, no se pierden definitivamente cuando se borran. En Google Drive existe una carpeta llamada "Papelera" en la que se guardan temporalmente (25 días) los documentos eliminados.

Como en la versión fuera de la nube, los archivos se pueden recuperar accediendo a la papelera, dándole clic derecho al archivo y luego a "recuperar".