Cuatro gigantes, cuatro imponentes proyectos de oficinas

Las espectaculares nuevas sedes que planifican Apple, Amazon, Google y Facebook pueden ser vistas como visionarias muestras de poderío o como trofeos vanidosos y hasta malditos


Los nuevos cuarteles generales que las cuatro empresas tecnológicas más influyentes de Estados Unidos piensan construir bien podrían ganar el Premio Pritzker de Arquitectura por su imponencia.

La semana pasada Amazon.com reveló sus planes para levantar tres domos en el centro de Seattle, uniéndose a los anuncios de un edificio en forma de anillo para Apple, más parecido a una nave espacial, de un complejo de oficinas abiertas para Facebook, diseñado por Frank Gehry, y de un nuevo Googleplex.

"Supone un deseo, una declaración, decir que somos especiales, que somos diferentes. Hemos cambiado el mundo y vamos a seguir haciéndolo", dijo Margaret O'Mara, profesora asociada de Historia en la Universidad de Washington, que ha escrito sobre los edificios de Silicon Valley.

"También es una reflexión sobre las sólidas cuentas bancarias. Ellos cuentan con un montón de dinero en efectivo", agregó.
Supone un deseo, una declaración, decir que somos especiales, que somos diferentes. Hemos cambiado el mundo y vamos a seguir haciéndolo", dijo Margaret O'Mara, profesora asociada de Historia en la Universidad de Washington

Históricamente, cuando una empresa se preocupa por la grandeza de sus instalaciones suele indicar una buena racha del negocio. Pero estos fantásticos edificios pueden acabar siendo monumentos a la vanidad y llevar a una pérdida del foco en el negocio principal.

"He estado pensando que la nave espacial de Apple va a recibir el apodo de 'Estrella de la muerte', porque el proyecto es tan grande y el momento es tan malo", dijo el gerente de fondos de riesgo de Ram Partners, Jeff Matthews.

El edificio se construiría cuando los ciclos de producción de Apple podrían estar alcanzado madurez, explicó. "Es un indicador contradictorio tan clásico que solo dan nervios", dijo. El experto ya no tiene acciones de Apple.

Walter Price, quien dirige los fondos de inversión en tecnología en el RCM Capital Management LLC, comparte el punto de vista: "Cuando las empresas construyen grandes sedes por lo general es cuando lo están haciendo muy bien y tienen perspectivas sólidas, y eso a menudo coincide con un máximo en sus inventarios".

Apple, Amazon, Google y Facebook están peleándose por reclutar talento tecnológico y sus atractivos campus están ayudando a ello, pero el plan de Apple no ha sido bien recibido por los inversores, dijo Price.

Los cuatro proyectos


El diseño de Amazon, presentado a las autoridades de urbanismo de Seattle esta semana, incluye tres domos de acero y vidrio de casi 30 metros de altura, que serán la pieza central de los tres nuevos rascacielos que acogerán a su creciente número de trabajadores.

Google, la mayor empresa de búsquedas por internet del mundo, ha rebasado sus instalaciones originales de Mountain View, en Silicon Valley, y está planeando una extensa ampliación. Denominado Bay View, tendrá nueve edificios rectangulares, con zonas de estar rodeadas de patios y zonas verdes conectados por puentes. Ningún empleado estará a más de dos minutos y medio a pie de cualquier colega, un diseño que pretende fomentar la colaboración.
He estado pensando que la nave espacial de Apple va a recibir el apodo de ‘Estrella de la muerte’, porque el proyecto es tan grande y el momento es tan malo”, dijo el gerente de fondos de riesgo de Ram Partners, Jeff Matthews

Facebook está llevando la idea de la colaboración un paso más allá, con planes para Facebook West, un apéndice a su campus principal en Menlo Park, California, que tendrá el tamaño de casi ocho canchas de fútbol. Facebook contrató a Gehry para llevar su estilo de ángulos inesperados y sobrio dramatismo a lo que esencialmente es una oficina de planta abierta, donde un trabajador puede pasear de un extremo a otro sin tener que pasar por una puerta. En el techo se instalarán jardines.

Por su parte, Apple tiene el proyecto más ambicioso: un anillo de cristal de 260 kilómetros cuadrados. Será parte de un monumento a su fallecido fundador y consejero delegado Steve Jobs, que lo describió como una nave espacial y participó activamente en su planificación antes de morir en 2011. El proyecto, que podría costar hasta US$ 5.000 milloness según informaciones, podría albergar hasta 12.000 empleados de Apple.

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