¿Cuál es más agresivo: un pitbull, un labrador o un chihuahua?

La violencia hacia los seres humanos depende más del dueño que de la raza del perro, según un estudio británico
¿Qué perro es más agresivo: un pitbull, un labrador o un chihuahua? Según un grupo de investigadores británicos, no hay que mirar a los animales para saber la respuesta. Es necesario mirar a sus dueños.

Los científicos de la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Bristol analizaron las respuestas de 4.000 cuestionarios completados por dueños de perros.  Entre las conclusiones que arrojó el estudio respecto a la agresión hacia los humanos se encuentra el no determinismo de la raza y la importancia de prestar atención a factores como la edad del dueño y el tipo de entrenamiento que dio al animal, entre otros.

En la investigación publicada esta semana en la revista científica Applied Animal Behaviuor Science y encabezada por Rachel A. Casey, los científicos dicen que "los factores específicamente vinculados a la experiencia individual de los perros" tienen más importancia en el desarrollo de la agresión que la raza.

"La agresión es algo increíblemente complejo", dijo Stephen Zawistowski, consejero científico de la Sociedad Americana por la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA), en entrevista con el sitio de ciencia Phys. "No podés simplemente elegir una raza y predecir si el perro va a ser agresivo", agregó el investigador, quien no participó del estudio.

Según el contexto


Los investigadores encontraron que casi 7% de los dueños declararon que su perro gruñía, ladraba, arremetía o directamente había mordido a un extraño al ingresar a la casa. A su vez, 5% describió este tipo de comportamientos al encontrarse con alguien durante una caminata en la calle. La cifra desciende al 3% cuando se trata de agresiones hacia los miembros de la familia, publicó Phys.

Por otra parte, según los resultados, la mayoría de los perros se mostraron agresivos en uno de estos tres escenarios.

Para Zawistowski, mucha de la agresividad se origina en el temor y la ansiedad de los animales. Por eso, para evitar estos comportamientos, recomendó dejar a los cachorros con su madre y hermanos hasta las 8 semanas de edad, de forma que aprenda socializar con otros perros. También destacó la importancia de llevarlos a un entrenamiento antes de las 16 semanas, para que se acostumbren a estar entre personas y animales, y estimularlos de forma positiva a que eviten comportamientos como saltarle a la gente o cinchar de la correa.

 


Estadísticas sobre factores de agresividad en los perros


 

1. Los perros cuyos dueños eran menores de 25 años fueron casi dos veces más propensos a ser agresivos que aquellos pertenecientes a personas mayores de 40 años.

2. Los perros machos castrados fueron dos veces más propensos a ser agresivos que las hembras castradas. Sin embargo, no hubo diferencia significativa en el riesgo de agresión entre machos castrados y no castrados.

3. Los perros que fueron entrenados desde cachorros resultaron casi una vez y media menos propensos a ser agresivos con extraños.

4. Los perros entrenados mediante castigos y estímulo negativo fueron dos veces más propensos a ser agresivos con extraños y tres veces más propensos a exhibir violencia con los miembros de la familia.

5. Los perros adoptados de organizaciones de rescate de animales fueron el doble de propensos a ser agresivos con extraños en comparación con los canes que se adquieren de un criador.


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