Crónica de una campaña en Kickstarter

Uruguayos recaudaron US$ 335.422 para realizar el proyecto de una mesa ratona muy particular

El éxito de una campaña de crowdfunding depende en gran parte de la idea. Los proyectos enfocados al consumidor final son los que funcionan mejor, para que alguien, en alguna parte del mundo, decida invertir en un producto que todavía no existe. La clave es apelar a un público objetivo, para lo que la ayuda de los medios nunca está demás.

Table Pong Project es de los proyectos uruguayos de mayor éxito en Kickstarter –junto con las guitarras Loog–. Durante solo un mes se recaudaron US$ 335.422 –su meta inicial era de US$ 250 mil– gracias a 322 patrocinadores que se enamoraron de la idea.

Tangible

El secreto del equipo fue desarrollar una representación física de un clásico de los videojuegos, lanzado por Atari en 1972.

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Captura de la pieza audiovisual del proyecto
Captura de la pieza audiovisual del proyecto

Pong, inspirado en el tenis de mesa, mantuvo pegados a la TV a toda una generación. Su mecánica era básica: en cada extremo de la pantalla una paleta que se mueve verticalmente, controlada por un jugador (o computadora), y en el medio una pelotita blanca que rebota de un lado a otro. Pero, ¿qué pasaría si esto fuera tangible? ¿Si trascendiera la pantalla? Algunas de estas preguntas se le ocurrieron a Daniel Perdomo, alma máter detrás del proyecto. Lo que al principio parecía un hobbie, pronto se convirtió en un plan en marcha. Como homenaje a las primeras videoconsolas, el objetivo era traer de vuelta el mítico juego de ping pong, solo que en formato de una mesa ratona. Con la licencia oficial de Atari bajo la manga, mantuvieron los sonidos retro, luces LED y un sistema mecánico (a base de imanes) que imitaría el feeling de la original.

Sin mucho conocimiento previo, Perdomo logró crear un primer prototipo, gracias a tutoriales de YouTube. Filmó un video y lo subió a las redes. Lo que resultó en una euforia inmediata por este regreso analógico.

¿Y el dinero?

Emiliano Zapata, ingeniero electrónico y actualmente director de tecnología del grupo, explicó los aciertos y desaciertos de la carrera por la subvención.

"Dos controles rotatorios y una pantalla monocromática lograron revolucionar los videojuegos, metiéndose en hogares de todo el mundo. Esto es esencial para entender cómo financiamos la campaña", destacó Zapata, en una charla que dio en la feria Tecnológica 2017.

Ante el trámite de publicar en Kickstarter, les ganó la ansiedad e Indiegogo fue el primero en alojar a Table Pong. Esto se debe a las limitaciones de crear proyectos en la primera plataforma: solo lo pueden hacer quienes tengan un número de seguridad social de Estados Unidos o nacionalidad de ciertos países, ninguno de América Latina. A los 15 días de estar en Indiegogo, solo habían recaudado US$ 12 mil. "Teníamos el producto que todos querían, estábamos en todos los portales, y una vez que lo podían adquirir no lo estaban haciendo", resumió Zapata sobre la frustración que sintieron. El problema es que Indiegogo no genera ningún tipo de garantía para este tipo de emprendimientos, por lo que la mayoría titubea antes de poner dinero en un proyecto de origen uruguayo. "O lo sacan en Kickstarter o no pongo la plata" y "mirá que Uruguay no genera demasiada confianza" fueron algunos de los comentarios.

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Para fortuna de todos, Gerardo Orioli, uruguayo con residencia estadounidense, pasó a ser el quinto socio del equipo, haciendo posible la mudanza a Kickstarter. Ahí fue que empezó la locura. Ya en el primer día recaudaron US$ 50 mil. Y en cinco jornadas contaban con US$ 180 mil. "Cuando la cosa está copada, todo el mundo quiere estar adentro", apuntó Zapata.

Desde el momento en el que Table Pong salió en los portales de tecnología más importantes (Wired, Gi Gadgets, entre otros) ya tenían una pequeña comunidad de fieles o backers. El contacto personal con ellos fue de las principales estrategias que los llevó al éxito. "Le escribíamos uno por uno a todo aquel que mostraba un feedback positivo en las redes", explicó.

"No es un vinculo comercial, ellos no te están comprando nada. Creen en tu proyecto y te apoyan para que se haga realidad. Esa es la mentalidad que hay que aplicar a toda campaña de crowdfunding".

Lo que sucedió entre la segunda y la tercera semana los dejó desconcertados: subieron solamente a US$ 200 mil. Luego del enorme pico del principio se encontraban estancados, sin motivo aparente.

Para salvar la campaña empezaron a aparecer backers dispuestos a ayudar con ideas. "Por pedido de algunos le agregamos un fichero a la mesa e hicimos una encuesta sobre el color", recordó. Pequeños detalles como estos hicieron que cada vez se acercaran más a la meta.

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Otros compraron mesas "al por mayor", a cambio de ser distribuidores oficiales en su país. "Hubo gente que se copó y compró 20; también vendimos tres autografiadas por Nolan Bushnell (fundador de Atari), cada una con un valor de US$ 5 mil", contó el ingeniero. En la última semana pasaron la meta, debido a un "bombazo de difusión" impulsado por un patrocinador con una empresa de publicidad en San Francisco, que maneja productos como Playstation 4.

Actualmente, el equipo de Table Pong está perfeccionando el prototipo de la mesa para comenzar la fabricación. Primero cumplirán con el pedido de los 322 backers; se estima que podrán tenerla en su living antes de fin de año.


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