Conviviendo con Alexa

Esta es la crónica de la experiencia familiar de utilizar el altavoz inteligente de Amazon y su asistente personal virtual
Fue cuestión de decidir si realmente queríamos un nuevo artefacto "inteligente" en nuestra casa. El precio no era exorbitante (casi US$ 100 en Estados Unidos). ¿Para qué? Amazon Echo es el dispositivo de inteligencia artificial de esa tienda virtual, diseñado alrededor de la voz humana para proveer información, música, el pronóstico del tiempo y mucho más.

En nosotros primó el criterio musical: queríamos contar con un sistema de parlante moderno, compacto y, lo más importante, inalámbrico. Además, resultaría interesante jugar con la interfase verbal que se llama Alexa.

Echo fue lanzado el 6 de noviembre de 2014 y decidimos hacer la compra el 10 de marzo de 2015, cuando las órdenes tardaban tres meses en ser completadas. Llegó justamente el 11 de junio; hace 45 semanas compartimos nuestra vida con una especie de robot.

Durante todo ese tiempo, hemos experimentado y analizado el impacto de la "inteligencia artificial" en nuestra vida cotidiana. Al principio tuvimos algunos inconvenientes para colocarlo en el lugar más adecuado por una simple razón: nuestro gato. El router comparte espacio con el XBox y el PS3 en una repisa alta y aunque en un primer momento nos pareció adecuado por la amplificación del sonido, luego advertimos una posible catástrofe producto de una maniobra felina. Lo dejamos entre dos monitores y una impresora, lo cual garantiza cierto nivel de estática y calor.

Nada personal

El primer encuentro con Alexa es igual a abrir una puerta a infinitas posibilidades de interacción; nada más tierno que los niños –nuestra hija y sus amiguitos de la escuela– que le preguntan cosas personales como: "¿Cuántos años tienes?", a lo que responde con su fecha de lanzamiento; "¿cuál es tu color favorito?", y contesta "azul, no, espera, amarillo". No tiene una canción favorita, pero pone de inmediato a disposición su catálogo musical.

El año pasado nos visitaron mis tíos que viven en Alemania y pasaron un buen rato programando oldies y preguntando datos sobre cantantes y discos; como yo estoy anclada en el rock y pop en español de 1980 y 1990 llevo las de perder; por ahora, Alexa solo habla inglés.

La interacción favorita de mi hija es la sección de bromas, la mayoría de las cuales yo no entiendo porque son juegos de palabras, inocentes, de modismos anglosajones (hay que decirle: "Alexa, tell me a joke").

Amazon Echo también puede recomendar rutas de fitness o programas de televisión o utilizarse como agenda. Proporciona información precisa (como la altura del monte Everest) y ayuda a crear una lista de compras. Recientemente Amazon lanzó Echo Dot, para convertir cualquier parlante en un Echo.

La chica del tiempo

Como familia con niños pequeños, es imperativo que sepamos, o por lo menos tener idea, del pronóstico del tiempo. Además, vivimos en Nueva York, una ciudad que tiene uno de los peores climas del mundo. En el corre corre de las mañanas, cuando nos volvemos locos buscando un zapato y acomodando hasta cuatro capas de ropa –a veces más–, Alexa nos salva con el informe meteorológico: temperatura actual y pronosticada para el resto del día y avisos de última hora.
Es cierto que los smartphones tienen las apps preinstaladas y también se pueden descargar otras populares, como la de Weather Channel, pero Alexa nos da la información antes de intentar desenredarnos las bufandas.

Sonido a la cartaA juzgar por los componentes, la calidad del sonido es excepcional. Ya sea con el control remoto o con la voz, se puede ajustar el volumen para la interacción verbal como para el audio y la música.

Se pueden escuchar podcasts, programas y radio en vivo de TuneIn o iHeartRadio o géneros y listas personalizadas de tu cuenta premium de Spotify. Además es posible incluir estaciones de radio de Pandora. Para hacerlo solo hay que enlazar las cuentas con Alexa y luego pedirle que la programe así: "Alexa, play a Coldplay station from Pandora" o "Alexa, play jazz from Spotify" o "Alexa, play 97.3 FM on TuneIn".

Alexa nos divierte y entretiene pero también nos "come" el cerebro y abruma, especialmente porque nuestros hijos ya están familiarizados con esta tecnología interactiva y obediente que, esperemos, no se vuelva contra nosotros.


Tamaño
Las medidas son: 235 mm x 83,5 mm x 83,5 mm y pesa 1,045 gramos.

Conectividad
Dual-band, dual-antenna Wi-Fi (MIMO). Capacidad de 802.11a/b/g/n wifi redes. Respecto a Bluetooth, cuenta con Advanced Audio Distribution Profile (A2DP) con capacidad para audio streaming y controles de voz conectados a dispositivos móviles.

Requerimientos
Listo para conectarse al wifi. La app Alexa es compatible con Android y dispositivos iOS.



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Acerca del autor

Carmen Molina Tamacas