Cómo transcribir documentos antiguos con solo una imagen

Desarrollado por la Universdad Politécnica de Valencia, este nuevo software transcribe textos manuscritos de forma rápida, automática y a cualquier idioma, a partir de modelos prestablecidos
La Universidad Politécnica de Valencia encabeza un proyecto europeo que desarrolla un sistema para el reconocimiento automático de imágenes de documentos antiguos manuscritos y poder transcribirlos de la forma más rápida posible.

Se trata del proyecto Trascriptorium, que forma parte de un programa de la Unión Europea y en el que también participan socios del Reino Unido, Austria, Grecia y Holanda.

El coordinador del proyecto, Joan Andreu Sánchez, explicó que el proyecto busca un prototipo para probar "cómo se podrían utilizar en un entorno real técnicas automáticas e interactivas que ya se están desarrollando" para poder transcribir documentos manuscritos antiguos, con técnicas que aprenden automáticamente y que, por tanto, se aplican a cualquier lengua y aceleran el trabajo.
Las técnicas que utiliza este sistema se aprenden automáticamente a partir de ejemplos y, por tanto, no son específicas para una determinada lengua sino que se pueden aplicar a cualquiera, explicó el coordinador del proyecto

El proceso de transcripción actualmente se hace manualmente y la idea de los investigadores es incorporar técnicas automáticas de reconocimiento del habla en este tipo de transcripción, según Sánchez

Estas técnicas, no obstante, "no tienen que ver" con las de reconocimiento óptico de caracteres (OCR).

"Para las técnicas de OCR se utilizan técnicas de segmentación, es decir, se aislan los caracteres y luego se reconocen; pero la escritura manuscrita es ligada y no hay técnicas que lo separen automáticamente, por lo que el proceso de reconocimiento no se puede abordar caracter a caracter sino como un todo de caracteres, palabras y líneas", añadió.

Una de las principales ventajas de este proyecto es que las técnicas que utilizan "aprenden automáticamente a partir de ejemplos y, por tanto, no son específicas para una determinada lengua sino que se pueden aplicar a cualquier lengua".

En concreto, Transcriptorium se desarrolla en castellano, holandés, alemán e inglés, aunque el grupo de trabajo también ha explorado documentos "en árabe y otras lenguas".

De manual a automático


Para un volumen de unas mil páginas, unas cincuenta se transcriben a mano y, una vez hecho esto, "se entrenan modelos para proporcionar resultados razonables para el resto de páginas, lo que acelera el trabajo".

Tras la limpieza de la imagen, el proceso contempla la detección de zonas textuales de interés; luego, se detectan las líneas automáticamente y finalmente se transcriben con herramientas ya usadas en el reconocimiento automático del habla.

Estas técnicas se pueden aplicar a cualquier tipo de documento de biblioteca, archivos o colecciones privadas. En concreto, el proyecto trabaja con textos desde el siglo XV hasta principios del XX, entre ellos registros matrimoniales (en castellano) o sentencias judiciales (en alemán).

Trabajan también en la colección del filósofo Jeremy Benthan, unos 30.000 documentos que el College London está transcribiendo manualmente, con el propósito de proporcionar herramientas para facilitar esos procesos de transcripción.

Por último, Sánchez subrayó que el software que desarrolla el proyecto será libre.

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