Cómo prepararse para un incendio en el espacio

En un día típico de trabajo, los astronautas deben enfrentar simulaciones para todo tipo de accidentes

Los astronautas siempre parecen tranquilos bajo presión. Si los profesionales espaciales tienen agua en sus cascos durante una caminata espacial o si ven una posible fuga de amoníaco en la Estación Espacial Internacional (EEI), la gente que escucha sus conversaciones desde la Tierra siempre puede contar con una reacción fría.

Esto no quiere decir que los astronautas no tienen  miedo. Es porque entrenan para casi cualquier cosa que pueda salir mal una y otra vez. En un video de la Agencia Espacial Europea (ESA), la astronauta Andreas Mogensen y el cosmonauta ruso Sergei Volkov muestran una típica sesión de entrenamiento en preparación el viaje a la EEI. Una vez adaptados y asentados en el simulador, son sometidos a una mezcla aleatoria de desastres y se espera que sigan los procedimientos de emergencia con calma para salvarse.

Una de las grandes ventajas de este ensayo general es que los ayudará a mantener la calma si algo sale mal. El astronauta canadiense retirado Chris Hadfield este explica en su libro "Guía de un Astronauta para la vida en la Tierra”:



"Cuando la gente trata de imaginar lo que se siente al sentarse en un cohete con los motores rugiendo y escupiendo fuego, la gente asume que debe ser aterrador. Y sería aterrador si a uno lo sacaran de la calle, lo metieran en una nave y le dijeran que el despegue es en cuatro minutos –y que, por cierto, un movimiento en falso podrá terminar en la muerte de toda la tripulación. Pero yo no estoy aterrorizado, porque he sido entrenado durante varios años por equipos de múltiples expertos que me han ayudado a pensar en la manera de manejar casi todas las condiciones imaginables que podrían ocurrir entre lanzamiento y aterrizaje. Al igual que todos los astronautas, he tomado parte en tantas simulaciones realistas de vuelos espaciales que cuando los motores rugen de verdad, mi emoción principal no es miedo. Es alivio. Por fin".



El miedo, sugiere, proviene de la falta de conocimiento. "Cuando uno se siente impotente, se asusta mucho más de lo que lo haría si conociera los hechos", escribe Hadfield. "Si uno no sabe de qué podría alarmarse, todo resulta alarmante.

Pero gracias al entrenamiento, los astronautas tienden a estar preparado para todas las situaciones. Pueden estar nerviosos cuando algo sale mal –no son robots, después de todo – pero son capaces de mantener la calma y realizar los procesos que los mantendrán vivos.
Cuando uno se siente impotente, se asusta mucho más de lo que lo haría si conociera los hechos", escribió el astronauta Chris Hadfield

Y eso es bueno, porque la extinción de un incendio en la nave espacial Soyuz no es tan fácil como agarrar un extintor, pues no hay uno. Después de tratar de ahogar el fuego, apagar los ventiladores y tratar de eliminar el origen de las llamas, hay que apagar los sistemas eléctricos (esperemos que temporalmente), el siguiente paso es la despresurización.

No puede haber incendios en el vacío del espacio ya que el fuego necesita oxígeno para existir. Pero el problema es que así, el astronauta estará tan muerto como el fuego en cuestión de horas. En el caso de un incendio que sólo pueda ser apagado al despresurizar la Soyuz, los astronautas tienen que volver rápido a la Tierra para evitar morir de agotamiento por calor.

En el simulador, al menos, los astronautas pueden mantenerse frescos.

"Hemos tenido que despresurizar para deshacernos del fuego”, dice Mogensen a la cámara: “Pero nos las arreglamos para sobrevivir, así que fue otro día más en la oficina”.

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