Como pez en el agua

El físico Italo Bove dirige en el Instituto de Ciencias una investigación para descifrar la clave del nado perfecto, inspirado en el campeón olímpico Michael Phelps


El cuerpo se ondula desde el pecho hasta la punta de los pies, en un movimiento más cercano al de un pez que al de un hombre. El agua parece abrirse camino ante Michael Phelps, quien hace que avanzar parezca demasiado fácil.

Pero la técnica de nado que condujo a este estadounidense de 27 años al primer lugar del podio más de 14 veces y que la semana que viene buscará continuar con su récord, no es casual. Cada articulación de su cuerpo trabaja para lograr la patada perfecta que lo propulse hacia delante. La clave está en el nado de los peces.

Para el físico Ítalo Bove, la idea básica de la patada es muy simple: hay que empujar el agua hacia atrás, para que esta impulse al nadador hacia adelante. El problema radica en cómo lograrlo mientras las piernas se mueven de arriba hacia abajo.

“Pataleando soy de terror”, admite Bove, quien además es profesor en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar). Una vez, mientras nadaba, se dio cuenta de que no lograba avanzar. Incluso comprobó que si movía las piernas manteniéndolas rígidas, retrocedía. Entender la biomecánica de la patada del nado estilo crol se convirtió entonces en su interés personal, que pronto adquiriría dimensiones mayores.

Las piernas son la clave


Ni el metro con 95 de Phelps ni sus 88 kilos explican su gran rendimiento en el agua. Ni siquiera los 2,04 metros de ancho que alcanzan sus brazos abiertos. Sin embargo, los 80 kilómetros que nada por semana, repartidos en cinco horas diarias, podrían comenzar a elucidar los motivos por los cuales este nadador ha logrado alcanzar una velocidad casi invencible.

“La pregunta básica es cómo propulsa la patada”, resume Bove, quien dice haber formulado la interrogante a varios profesores de educación física, sin obtener una respuesta clara. Tampoco los libros de entrenamiento de natación contienen la clave, que recién a partir de 2008 distintos artículos científicos comenzaron a esbozar.
La pregunta básica es cómo propulsa la patada”

Según Bove, este silencio de la comunidad científica se debió al interés político y económico que detentaron las Olimpiadas durante la Guerra Fría. Desde hace muchos años que los investigadores de diferentes áreas han tratado de diseñar el nado más eficiente con el cual llevar prestigio y dinero a sus respectivos países, estudios que quedan circunscriptos en los límites de sus países.

Con esta investigación, Bove y su equipo integrado por Felipe Librán y Gustavo Grinspan, ambos estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Udelar, no pretenden inventar una forma de nado más eficiente, “sino entender por qué el nado actual es como es”, explica el físico.

Por ejemplo, dice, la patada de delfín subacuática, la cual mantiene el concepto de la patada crol pero con las piernas juntas), es la forma más eficiente de nado, según han estudiado. La explicación está en la cadera y “Phelps lo hace perfecto”, dice Bove: esta sube y baja gracias a las articulaciones del tronco, los brazos se extienden adelante y la amplitud de los pies se vuelve mayor.

Tobillo flojo


El padre de uno de los estudiantes de Bove, exentrenador de natación, cuenta que antes la patada se hacía con gran amplitud. “En los últimos años esta se disminuyó”, ya que más allá de cierto punto “contribuye negativamente”, cuenta Bove. Para evitarlo, hay que dejar el tobillo lo más flojo posible, dando lugar al “tobillo con doble articulación”.
Cuanta más amplitud, más agua estás empujando hacia atrás”

“Lo máximo que podemos hacer la mayoría de los mortales es esto”, dice el físico mientras extiende el empeine del pie al máximo. Phelps, a diferencia del uruguayo y de casi todas las personas, logra una amplitud mayor al ángulo recto.

“Cuanta más amplitud, más agua estás empujando hacia atrás”, explica. Esa es la razón por la que los peces cuentan con una aleta caudal.

Buena onda


Los peces avanzan gracias al movimiento por ondulación. Lo mismo sucede con la patada humana, ya que uno tiene que ondular el cuerpo para avanzar. Si bien es difícil ver cómo el cuerpo humano se ondula con solo tres articulaciones (cadera, rodilla y tobillo), la premisa es la misma: moverlo de tal manera que siempre empuje el agua hacia atrás.

Es ese latigazo que el nadador realiza con la pierna lo que más lo empuja hacia delante, pero primero debe bajar la rodilla. “Si se hace sin doblar la rodilla, no funciona”, aclara el físico.

Las imágenes de alta definición anunciadas para las cercanas Olimpíadas de Londres serán una buena excusa para prestar atención a Phelps y su nado de pez.

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