Cómo llegar a la fama con la ayuda de una celebridad

"Kim Kardashian: Hollywood", el juego de la actriz de reality show, transforma la obsesión por el estrellato en una adictiva aplicación en la que el motor es el modelaje, incluso con desnudos


Entrar en el mundo de Kim Kardashian es relativamente fácil. Solo hace falta encontrarte con ella para que te lleve de la mano hacia la fama y la fortuna. Esta afirmación es válida solo en el mundo de Kim Kardashian: Hollywood, una aplicación en la que la frivolidad se vuelve adictiva.

El juego fue presentado hace poco menos de un mes y de inmediato se transformó en un éxito. El pasado fin de semana fue la aplicación más bajada en iTunes y la revista Forbes afirma que para fin de año acumulará US$?200 millones en ganancias.

Para entender el furor me adentré en las fauces de este fenómeno. A los 10 minutos, yo y mi avatar, también llamado Kristel, ya nos encontrábamos haciendo lo que fuere para ganar puntos y subir en la escala social.

Avatar con k


El juego empieza creando el avatar, o como dicen en el juego, haciendo su “kustomización”. Es que en el mundo Kardashian toda palabra que lo permita empezará con “k”, para lo cual corro con la ventaja de tener un nombre acorde a esta ley ortográfica.

Para el avatar se elige desde el color de ojos hasta la ropa, lo más importante. La mayoría de las prendas tienen un costo y varía la moneda de intercambio: dólares virtuales o estrellas plateadas. Estas últimas escasean a lo largo del juego, así que hay que pensar bien cómo y en qué gastarlas. Algunas de esas prendas forman parte de la Kardashian Kollection, que en ocasiones tienen descuentos.

Como en muchas aplicaciones, el dinero real es necesario para, en este caso, comprar dinero o estrellas plateadas. Es ahí donde se pone complicado. La fama quita más de lo que da y por eso uno se ve tentado a recurrir a la tarjeta de crédito. Pero es necesario alejar ese pensamiento de inmediato. Hay que aprender de la periodista Tracie Egan Morrissey que llegó a gastar US$ 494,04 atrapada por el mero vicio de la fama ficticia.

La escala de fama


Para llegar a la cima Kardashian hay que empezar por trabajar como modelo, participando de algunas producciones menores. El juego, desarrollado por Glu Mobile, evita el modo exprés para alcanzar la fama: no se puede filtrar una sextape, como sí hizo la propia Kim y gracias al cual luego logró su exitoso reality show Keeping up with the Kardashians.

En los inicios, para lograr notoriedad, Kim sugiere conseguir un manager y publicista, encargados de conseguir trabajos y lidiar con otras pseudocelebridades que siembran mala prensa.

Un feed al estilo Twitter sirve de termómetro para medir nuestra notoriedad, promover nuestro trabajo y conseguir fanáticos. Por supuesto, mientras más fans, más fama. A medida que se van consiguiendo objetivos, se va escalando de celebridad clase E a A.

Además de modelar de forma esporádica, en el juego hay que trabajar ocho horas. El avatar comienza como empleado de una tienda de ropa So Chic, pero pronto Kim nos contrata en la suya, Kardash, que en la vida real se llama Dash.

Luego seremos capaces (más bien obligados, porque no hay opción) de comprar So Chic. El juego también nos obliga a adquirir un condominio en Hollywood y, más tarde, una casa de playa en Miami. No sé qué pensará la Kim virtual, pero con el sueldo de modelo no da para tanto.

Pero lo que logra atraer más a la prensa son los viejos y queridos romances con famosos. Primero Kim nos arregla una cita con alguien, para lo cual pregunta si queremos salir con hombres o mujeres (muy considerado de su parte). No obstante, uno de sus mayores consejos es cortejar a alguien que se ubique un escalón de fama por encima de nosotros. El problema es que esa gente no suele mirar hacia abajo para ver a los simples mortales, por lo que muchas veces hay que conformarse con un compañero de clase.

El juego, gratuito para iOS y Android, se conecta con Facebook y permite agregar amigos para trabajar juntos e incluso salir.

Luego de posar en varias producciones y hacer apariciones en boliches, la gran oportunidad viene de la mano de posar desnudo. El portador de esta propuesta es el famoso fotógrafo Marcel Tesiano (nombre muy similar al reconocido Mario Testino) que invita a la modelo con ansias de conquistar Hollywood a que se saque la ropa. Como en el caso de la compra de inmuebles, solo se puede decir que sí. Igual todos saben que tratándose de Tesiano es una producción muy cuidada y artística.

El porqué de la adicción


El juego es atrapante, primero, porque es fácil de usar: cada proyecto consiste en la concreción de pequeñas actividades que se realizan tocando la pantalla. En segundo lugar, el juego está extremadamente dosificado: cada actividad demanda cierta cantidad de energía y, una vez que se acaba, no hay mucho para hacer. Una unidad energética demora 5 minutos en cargarse, por lo que es necesario calmar la ansiedad haciendo otra cosa y esperar.

Las diferentes actividades tienen un plazo para cumplirse medido en horas reales, lo que ayuda a administrar el tiempo y la energía que requiere realizarlos. Cada proyecto se gradúa de una a cinco estrellas, siendo cinco la perfección, un puntaje que genera buenos comentarios de la prensa. Con menos estrellas llueven las críticas y baja la cantidad de fans.

El ejemplo perfecto del vicio que genera esta aplicación sucedió el viernes 18. Ese día sufrí a la par de cientos o miles de usuarios a lo largo del mundo: el juego se cayó. Los intentos de cargar una y otra vez eran vanos. La ventana hacia el mundo de Kim estaba cerrada. Me fui a dormir pensando en que me estaba perdiendo mi fiesta de cumpleaños en Las Vegas y que iba a desperdiciar ese vestido tan lindo que me regaló Kim para el evento.

Pero Kim supo redimirse por esta decepción y al lunes siguiente premió a sus usuarios con estrellas plateadas y efectivo para gastar. Eso es una amiga.

Kim Kardashian: Hollywood es recomendable, pero debe ir acompañado de la advertencia de su contenido adictivo. Y el aviso de que ninguno de los consejos de Kim funcionan en la vida real.

 



 


¿Quién es?


 

A los 33 años, Kim Kardashian es dueña de una fama que pocos entienden. En 2007, tuvo sus 5 minutos de fama cuando “se filtró” un video casero de ella con su exnovio, el cantante Ray J. Pero esos 5 minutos ya se han extendido a 7 años gracias a la astucia marquetinera que supo explotar el curvilíneo cuerpo de Kim y la fortuna de su familia. Ese año lanzó con sus dos hermanas el reality show Keeping up with the Kardashians. El año pasado tuvo un bebé, North West, con el cantante Kanye West, con quien se casó este año.


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