Cómo chequear tu nivel de privacidad en Facebook

No es una red segura ni privada, pero permite que cada usuario decida qué comparte con quién. O incluso si lo comparte de alguna manera. Claves para realizar un diagnóstico de la privacidad virtual
Los cambios en las políticas de privacidad de Facebook son tan frecuentes (al menos tres de importancia en los últimos dos años), que uno podría plantearse, al menos, dos hipótesis:

1) A Facebook realmente le importa la privacidad de sus usuarios. Punto.

2) Facebook sabe que la privacidad se ha convertido en su principal talón de Aquiles a la hora de seguir creciendo. El 99,9% de las críticas que se escuchan sobre esta red social y su uso tienen que ver con este tema. Por eso mejorar esta área es vital para la supervivencia de Facebook.

Entre los millones de usuarios un porcentaje ínfimo se preocupa o preocupó alguna vez por investigar primero y definir después qué información sobre sí mismo quiere que se vea en Facebook (y en todo Internet).

Cualquiera sea la hipótesis correcta (alguna de las anteriores u otra), una pieza de información vital que suele pasarse por alto es que –en gran medida- la privacidad de Facebook depende de las opciones que elija cada uno de sus usuarios. Claro que para eso hay que saber primero cuáles son las opciones disponibles, algo que Facebook no publicita con gran énfasis. Para ser justos, sin embargo, lograr configurar la cuenta de Facebook para que se adapte a nuestros gustos y deseos sólo lleva un poco de tiempo y paciencia.
Si la gente comparte más el mundo se convertirá en un lugar más abierto y conectado. Y un mundo que es más abierto y está más conectado es un mundo mejor”, dijo Mark Zuckerberg

En primer lugar hay que entender la filosofía de esta red con respecto a la privacidad. Adivine quién dijo la siguiente frase: “Si la gente comparte más el mundo se convertirá en un lugar más abierto y conectado. Y un mundo que es más abierto y está más conectado es un mundo mejor”. Correctooooo. Fue Mark Zuckerberg, fundador y actual CEO de Facebook, en una entrevista con el Washington Post.

Por eso mismo no debería llamar la atención el hecho de que Facebook decida por defecto que todo se comparte con todos. Es decir, si un usuario no se preocupa por la privacidad y jamás revisa su configuración, todo lo que haga, diga, postee o juegue en Facebook, pasará a convertirse en información (hiper) pública.

Si en cambio usted prefiere guardar sus opiniones para su grupo de amigos (entre otras posibles opciones de privacidad) deberá dedicar unos minutos a revisar una página de Facebook denominada “Configuración de la Privacidad” (se accede a ella cliqueando en el menú que está la lado de “Inicio”, en la esquina superior derecha).

Vale la pena revisar uno a uno los diferentes ítems que se incluyen en esa página. Por ejemplo en “Biografía y etiquetado” se puede decidir si querés que tus amigos puedan publicar en tu biografía o no. Por defecto Facebook permite que todos lo hagan. Como creo que sólo yo (y mi madre, en todo caso) sé algo sobre mi biografía, decidí que “Nadie” puede publicar en ella y así lo configuré.

Como éste hay infinidad de datos cuya privacidad puede personalizarse. Para hacer un “chequeo de seguridad” completo, puedes ir al blog Toolbox.

Comentarios