Cómo actuar ante el ciberbullying

Expertos uruguayos dieron su visión acerca de qué tienen que hacer los padres cuando se da un caso de acoso a través de internet, cómo contener a sus hijos y qué se puede hacer para prepararlos para convivir en el mundo digital


 

Mediante una cuenta de Twitter, diferentes niños y adolescentes comparten rumores para los cuales casi nunca hay un autor. La firma suele ser de “Anónimo” y lo que ellos llaman “chisme” dista mucho de ser una gracia de campamento de escuela. Se dedican a publicar fotos íntimas, rumores sobre quién tuvo relaciones sexuales con quién y cualquier tipo de información que reciben de diferentes jóvenes uruguayos. Esa es apenas una de las tantas plataformas que se pueden usar para ejercer una forma de acoso vía internet conocida como ciberbullying.

Según explicó la psicóloga y especialista en bullying Silvana Giachero, el ciberbullying es la manifestación del maltrato escolar en las redes. “Cuando ya llega a las redes es porque hemos fallado, no hemos podido ver los síntomas”, afirmó. La difusión a través de sitios como Facebook o Twitter de insultos, información falsa, fotos o videos que tengan el objetivo de humillar a una persona son algunas formas en que se puede manifestar este fenómeno.

Según una investigación llevada a cabo por los docentes del Consejo de Educación Secundaria Juan Carlos Noya y Santiago Brum que se publicó la semana pasada, 10% de los alumnos encuestados fueron víctimas de agresiones a través de redes sociales alguna vez. Sin embargo, para que se pueda considerar ciberbullying, el acto de hostigamiento tiene que ser mantenido en el tiempo y esto, según la encuesta, ocurre solo en entre el 1 % y el 2% de los casos.
En redes queda colgado, no se puede escapar de eso, está permanentemente repitiéndose la situación”, indicó Juan Carlos Noya, docente e investigador del Consejo de Educación Secundaria

Aunque se trata de un porcentaje menor, Brum sostuvo que es importante investigar los casos por sus implicancias (ver recuadro). Además, no saber de quién provienen las agresiones hace que la medición y el control sean más difíciles, lo que se suma a la cantidad de redes sociales que los jóvenes usan y que cambian de forma veloz. “En redes queda colgado, no se puede escapar de eso, está permanentemente repitiéndose la situación”, explicó Noya, quien llamó a este fenómeno “la omnipresencia del ciberbullying”.

Paso previo


Cromo consultó con varios especialistas sobre el tema, quienes mencionaron la importancia de la prevención. Para ello, hay que hacerles entender a los jóvenes que deben controlar lo que suben a internet. “Hay que tener mucho cuidado y educar a nuestros hijos en que todo lo que subimos al ciberespacio nos deja de pertenecer en ese momento y se le puede dar un muy mal uso”, afirmó la psicóloga Ana Barrios Musto.

La página de Twitter comentada al principio del artículo es un ejemplo de cómo ciertas fotos que fueron pensadas para el ámbito privado, pasaron a lo público. “La llamada viralización de ese contenido, en la medida en que empieza a ser conocido masivamente, puede constituirse en sí mismo en un acosante”, indicó la psicoanalista Ana Lía López Brizolara.

Esta cuenta de Twitter es abierta y las imágenes allí publicadas no tienen ningún tipo de censura. A pesar de se trata de pornografía infantil y que al menos una adolescente afirmó haber denunciado las publicaciones, la red social no parece haberse molestado en eliminar la cuenta. Aunque su última publicación es de febrero de este año, las fotos compartidas permanecen online.

Las imágenes que están ahí van a circular para siempre en la web y las adolescentes que tienen sus fotos identificadas con nombre y apellido lo tendrán incorporado en lo que se conoce como rastro o huella digital, es decir, el registro de todo lo que una persona ha hecho en internet.

Registrar el acoso


Lo primero que se destacó de las sugerencias de los especialistas es lo que dijo el psicólogo y conferencista Roberto Balaguer: hay que documentar e identificar de quién viene el hostigamiento, si es posible. Los usuarios pueden borrar sus contenidos de forma fácil y, en casos de ciberbullying, es importante conservar las pruebas de lo que ocurrió, ya sean conversaciones, fotos o comentarios.

Algunos casos ameritan incluso que se haga una denuncia a la unidad de Delitos Informáticos del Ministerio del Interior. Para ello, las pruebas son fundamentales. Se puede copiar el texto de forma directa o pueden hacerse capturas de pantalla.

Ir a las instituciones


Si hay algo en lo que todos están de acuerdo es en que hay que acudir a la escuela o liceo en los casos en que el hostigamiento se da entre chicos de una misma institución, que son la mayoría.
El colegio tiene que tomar medidas contra los chicos que están haciendo bullying para ver qué esta pasando y hacer un diagnóstico del grupo", dijo la psicóloga Ana Barrios Musto

Barrios sostuvo: “El paso concomitante, si es un chico de edad escolar, es acercarse al colegio y plantearlo como una problemática común entre los padres y la institución. El colegio tiene que tomar medidas contra los chicos que están haciendo bullying para ver qué esta pasando y hacer un diagnóstico del grupo”.

En el liceo, Brum y Noya opinaron que “no deja de ser un tema vincular entre alumnos al que hay que darle una resolución pedagógica”. Las instituciones están obligadas a tomar acción, agregaron.

El problema, según Noya, es que hay un vacío legal. “¿Hasta dónde el liceo puede intervenir?”, se preguntó. En el caso de que un estudiante agreda a un compañero a través de las redes sociales y la institución decida castigarlo con días de sanción, la familia del hostigador puede recurrir la medida. Y contra el argumento de que la agresión no ocurrió en el centro educativo, “no hay de dónde agarrarse”.

La ley 19.098, promulgada en junio de 2013, establece que todos los institutos educativos, desde nivel inicial hasta secundaria, deben seguir un protocolo de prevención, detección e intervención respecto al maltrato físico, psicológico o social. En este momento, las autoridades están trabajando en su reglamentación. Brum y Noya esperan que se tenga en consideración el ciberbullying.

Otra de las sugerencias de Barrios fue que se estreche el vínculo entre las instituciones educativas, los padres, los trabajadores de la salud y los educadores: “Lo que se ve a nivel de la consulta tanto de padres de niños como de adolescentes es una enorme sensación de desorientación, de desamparo, y soledad, y a lo que uno tiene que apostar es a tender redes”.

“Callarse y escuchar”


Balaguer sostuvo que son pocos los abusos que se denuncian. “El 90% de los casos no los comentan. Estamos hablando de que solo 10% acude a un adulto“, dijo. El problema que tienen niños y jóvenes para comunicárselo a los padres es que les implica pasar por una doble humillación: primero con los amigos y luego con su familia.
El padre está sufriendo, pero siempre hay que ponerse primero en el lugar del hijo, que es el más afectado”, indicó Barrios Musto

Para evitar esto, es importante que los padres estén al día sobre lo que sus hijos hacen y qué redes usan, para lo cual los lazos deben reforzarse. “Lo primero que tiene que hacer un padre siempre es acercarse al hijo a escucharlo. La primera reacción es actuar y no permitir que el chico despliegue lo que siente, lo que piensa, lo que opina. El padre está sufriendo, pero siempre hay que ponerse primero en el lugar del hijo, que es el más afectado”, explicó Barrios.

La especialista indicó que, siempre que se pueda, es importante que los hijos propongan posibles soluciones y no tomar medidas arbitrarias. “Callarse y escuchar“, sugirió Barrios.

¿Eliminar, intervenir o callar?


“Escriban todo lo que les dirían, pero no respondan”. Eso es lo que Giachero siempre les dice a sus pacientes, pues la respuesta no hace más que alimentar el acoso.

Por otro lado, la especialista consideró que la intervención de los padres en nombre de sus hijos en las redes o incluso desde sus propias cuentas no es recomendable. La primera medida “es una violación a la privacidad y una falta de confianza”, y la segunda puede retroalimentar agresiones.

Cerrar las cuentas de redes, por otra parte, puede ser una solución solamente temporal, explicó Balaguer, pues el niño o adolescente puede sentir que se queda sin vida social en el ámbito digital, explicó. “‘Ojos que no ven, corazón que no siente’ es muy relativo”, dijo.Pueden no seguir viendo el acoso, pero saben que sigue ocurriendo.

Curar la herida


López Brizolara destacó que, desde el abordaje del psicoanálisis, es importante analizar cada caso y sus particularidades, así como preguntarse cómo se llegó a la situación. Respecto al niño o adolescente, resulta crucial ayudarlo a entender la situación de conflicto en la que se encuentra para poder salir del lugar de “perseguido”. Brizolara explicó que se le deba dar contención y comprenderlo ante la angustia que la situación le provoca.

Por su parte, Barrios indicó que, si el caso lo amerita, se debería consultar a un especialista para darle herramientas psicológicas al joven.

Sobre el acosador


Apelar a la empatía y las consecuencias es lo primero, para Giachero. Y luego, una sanción.

Mucho de lo que se aconseja para los niños que son víctimas de ciberbullying se aconseja para los que agreden. En especial, la importancia de la consulta con un especialista o con el psicólogo de la institución educativa a la que asisten.

 


Conceptos básicos del acoso por internet, según el sitio Stopbullying, del gobierno de EEUU


 

1. ¿Qué es?

El acoso por Internet o ciberbullying es aquel que ocurre a través de la tecnología electrónica (celulares, computadoras y tabletas) y sus herramientas de comunicación (redes sociales, mensajes de texto, chat, sitios web). Ejemplos de este comportamiento son enviar mensajes con amenazas o insultos, así como publicar rumores, imágenes, videos e información falsa o embarazosa.

2. ¿Por qué es diferente?

Los niños que padecen ciberbullying a menudo son acosados también en persona. Además, a los que son acosados por internet les resulta mucho más difícil apartarse de ese comportamiento, ya que puede suceder las 24 horas del día, los 7 días de la semana y afectar a la persona incluso cuando se encuentra sola.

Los mensajes e imágenes utilizados en situaciones de acoso por internet pueden publicarse de forma anónima y distribuirse rápidamente a una gran audiencia. Puede ser difícil y a veces hasta imposible detectar la fuente. A su vez, borrar mensajes, textos e imágenes inapropiados o embarazosos es muy difícil luego de que han sido publicados o enviados.

3. ¿Qué tan frecuente es?

La investigación sobre el acoso por internet es cada vez mayor. Sin embargo, debido a que el uso que realizan los niños y adolescentes de la tecnología cambia rápido, no resulta sencillo diseñar encuestas que muestren tendencias precisas. Hecha la aclaración, los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos estiman que entre el 9% y el 35% de los jóvenes han sido víctimas de este tipo de violencia cibernética. En Uruguay se publicó una encuesta esta semana (ver texto principal).

 

El caso de Ask.fm


Ask.fm es una plataforma en la que los usuarios pueden hacerse preguntas unos a otros de forma anónima y pública, donde la sexualidad y las drogas son temas recurrentes. “Ask.fm es una especie de verdad-consecuencia pero hecho público y con el agravante de que el que ataca conoce la identidad de la víctima“, sostuvo Roberto Balaguer. Varios de los especialistas consultados desaconsejaron el uso de esta red. Juan Carlos Noya y Santiago Brum contaron que en cuatro grupos de ciclo básico de diferentes liceos públicos los estudiantes se mostraron reacios a seguir participando de ella. “No lo podían sostener porque era mucho el nivel de vulnerabilidad en que los dejaba", explicaron.

 



El texto fue modificado el 20/10/2014. En el párrafo que está bajo el subtítulo "Curar la herida" se explicaba que es necesario que el niño o adolescente entienda que está en un lugar de conflicto y que no se encuentra en un lugar de "perseguido". En realidad, es necesario que el niño o adolescente entienda que está en una situación de conflicto para poder salir del lugar de "perseguido".

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