Cinco mitos de los smartphones

Que causan cáncer o que nos hacen tontos son algunas de las creencias sobre los teléfonos inteligentes
Mientras que los celulares inteligentes ocupan un lugar cada vez más esencial en nuestras vidas, hay muchos conceptos erróneos sobre cómo usarlos y cómo nos afectan.

Producen cáncer

La Organización Mundial de la Salud (OMS) generó una pequeña oleada de pánico en 2011, cuando clasificó la radiación emitida por los teléfonos como "posiblemente cancerígena". Pero los científicos nunca han podido establecer un vínculo directo entre los celulares y el cáncer, algo que incluso llegó a admitir la OMS.

Los investigadores aún tienen pendiente dar por tierra definitivamente la creencia de que los teléfonos incrementan el riesgo de padecer dos tipos de cáncer cerebral, uno maligno y otro benigno, porque nunca se encontró un vínculo causal definitivo. El Instituto nacional del cáncer estadounidense, en tanto, no ha encontrado incrementos significativos de tumores malignos cerebrales en la última década, en la que se extendió masivamente el uso de celulares.

No son accesibles para las clases bajas

La percepción de que los smartphones están por fuera del alcance de los más pobres ha encendido distintos debates políticos. En Estados Unidos, por ejemplo, el gobierno propone subisdios para servicios de teléfono, un sistema que ha sido duramente criticado por sus oponentes políticos.

Pero el descenso en los precios de este tipo de celulares los ha hecho más cercanos a las clases bajas, gracias en parte a empresas como Motorola, Huawei o Xiaomi.

Incluso en situaciones de crisis, los teléfonos se han convertido en una forma confiable de obtener información, pedir ayuda y encontrar un lugar donde vivir. La revista Time llamó a los smartphones una "línea vital" para los refugiados. Le consultó a un hombre sirio que era más importante, ¿la comida o la energía? Respondió sin dudarlo: "Cargar mi teléfono".

Nos hacen tontos y antisociales

Parece razonable, especialmente considerando las miradas fijas y vacías de la mayoría de las personas que usan sus teléfonos. Sin hablar de todos los accidentes fatales producidos por las selfis. Investigadores de Microsoft se robaron los titulares cuando establecieron que el tiempo de atención del humano promedio había bajado de 12 segundos a ocho entre 2000 y 2015, y que los implementos digitales habían colaborado a ese declive.

Pero no hay nada inherente a los smartphones que nos haga más tontos. En cuanto a la inteligencia real, algunos estudios indican que de hecho nos hacen más inteligentes, sobre todo en casos de personas mayores. El uso excesivo de teléfonos e internet es considerado cada vez más como una adicción. Pero eso no hace a sus usuarios antisociales. De hecho, nos permiten hablar con mayor frecuencia con amigos y parientes, así como organizar eventos y conocer a nuevas personas.

Están matando a las tiendas

Hay quienes afirman que eventualmente la venta online reemplazará a las tiendas físicas. No se puede negar que los teléfonos han cambiado la forma de comprar y que proveen una alternativa para la tienda tradicional, pero un 90% de las compras se siguen realizando en locales físicos. Además, cada vez son más frecuentes las tiendas que permiten comprar online y retirar su producto en un local establecido.

Nos hacen más productivos

Uno de los mayores argumentos de venta para los fabricantes de teléfonos es la productividad. Pero teclear en el smartphone todo el día no significa que se van a cumplir con las tareas o los plazos. Las investigaciones afirman lo contrario. Un esudio de las universidades de Würzburg y Nottingham-Trent realizada con 95 participantes, determinó que cuanto más lejos tenían los usuarios sus teléfonos, más se incrementaban los niveles de producción.

Fuente: Hayley Tsukayama - The Washington Post

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