Ciencias políticas y videojuegos

Presidentes y aspirantes, informantes y espías, estos títulos mueven la brújula moral del jugador
A simple vista no parece que lo político tengo un peso real en los videojuegos. Como mucho, se tratará de dar un contexto al verdadero objetivo del título, como puede ser el caso en el último Grand Theft Auto, el V, cuando un personaje secundario justifica todas las masacres que realiza –él y el gamer junto a él– con un simple "así es el capitalismo, amigo", o la semblanza geopolítica de cualquiera de los países en los que tocará en suerte realizar misiones en el Call of Duty: Black Ops.

El jugador experimenta allí lo que implica una "política" determinada, por ejemplo, matar a todo aquel considerado terrorista. Sin embargo, no son escasos los juegos en los que lo político ocupa un lugar acaso más relevante que en los ejemplos anteriores y, de hecho, es lo que da cuerpo al título en sí. Así ofrecen una disyuntiva entre lo moral y lo inmoral.

Desde ser el alcalde de un poblado hasta el severo guardia fronterizo de un país con refugiados, aquí van cinco ejemplos sin orden de preferencia.

Rulers of Nations

Lanzado en 2010 –y también conocido como Geo-Political-Simulator 2–, en este juego se encarna al gobernante de alguna potencia mundial (y las opciones son de lo más variadas, ya que se incluyen caricaturas a elección de personajes históricos como Barack Obama, Angela Merkel, Hugo Chávez, Lula da Silva o Vladimir Putin). Hay dos modos de juego en este simulador geopolítico: el modo de competición (ya sea en solitario o en formato multijugador) y el modo de simulación. El objetivo de un jugador a largo plazo será conservar un nivel alto de popularidad, especialmente durante las elecciones, para así mantenerse en el poder el mayor tiempo posible.

Simcity

Uno de los más clásicos juegos en este subgénero, el Simcity se prolonga desde 1989 y su popularidad es responsable de variables sobre el mismo juego –sin ir más lejos, el más conocido The Sims nace de él– y de diferentes secuelas o encarnaciones. En Simcity le toca en suerte al jugador construir una ciudad a su gusto y posteriormente gobernarla a modo de alcalde. La dificultad del juego radica en tener una ciudad camino a transformarse en una gran metrópoli al mismo tiempo que debe mantener contentos a sus ciudadanos (que no tienen pelos en la lengua para criticar o para iniciar una huelga). Asimismo, cada partida del juego puede ser tan diferente como uno guste.

Titus

Editado en 2013 para móviles o celulares, este juego nos centra en el rol de Titus, un inconformista con el gobierno oligárquico que lo gobierna y que, harto de la situación, decidirá empezar con su propia carrera política para cambiar las cosas. A medida que avanza, se dará cuenta de lo podrido que está el sistema político y que para alcanzar sus objetivos deberá actuar como los que tanto criticó. El juego, en su modo "campaña", permite gestionar las diferentes fases por las que debe pasar un candidato político, comenzando por movilizar las bases y enfrentándose, de manera ascendente, con los adversarios. Así hasta llegar a la victoria, cueste lo que cueste.

"Papers, please"

Papers, Please

La premisa es simple: el guardia fronterizo de un puesto de aduana tiene que controlar el paso. El asunto es que su país no es otro más que Arstotzka, una república independiente de inspiración soviética que abre sus fronteras por primera vez. En un principio todo es muy sencillo. Las reglas son pocas y la situación no pasa de aprobar o no los pasaportes. Pero luego el juego aumenta la dificultad al crear nuevas reglas. Se pedirán más y más papeles, según el motivo del traslado del ciudadano. Muchas de las personas intentarán colar papeles falsos o caducados e intentarán sobornos, lo que puede dejar al jugador en la cárcel. Este juego de 2013 se ha transformado en un éxito de culto.

Top Secret

Este ejemplo se encuentra actualmente en fase de desarrollo, pero ya se conoce su objetivo: en Top Secret se utilizarán diferentes mecánicas, desde desencriptar código y datos hasta enviar mails encriptados para encontrar a una de las personas más buscadas del presente: Edward Snowden, el informante que filtró las actividades de espionaje que la NSA y EEUU estaban llevando a cabo sobre su población y buena parte del mundo occidental. El juego sigue el modelo del increíble Her Story puesto que da información fragmentada para reconstruir lo que pasó: si el protagonista fue cómplice o no de Snowden.

Acerca del autor

Rodolfo Santullo