Ciberpatrulleros para luchar contra el odio en las redes

Bélgica reclutó 31 jóvenes para luchar contra el acoso en internet

Bélgica ha reclutado a 31 jóvenes "ciberpatrulleros" de entre 18 y 35 años para luchar contra la intimidación y el acoso en internet, en el marco de un programa europeo contra la discriminación y la radicalización en las redes.

"Los jóvenes se enfrentan cada vez más en internet a discursos de odio. No solo racistas sino también sexistas y discriminatorios", lamenta Isabelle Simonis, la ministra belga de Promoción Social, Juventud, Derechos de las Mujeres e Igualdad de Oportunidades, que dirige el proyecto.

"Creemos que es aquí donde empieza un cierto grado de radicalización", explica la AFP, subrayando que se trata sobre todo de un "trabajo de prevención".

El objetivo es formar a jóvenes activos para que actúen "directamente en la red" cuando detectan discursos de incitación al odio. El proyecto está auspiciando por el Consejo de Europa, una organización paneuropea.

Bélgica es un país especialmente sensible a esta cuestión tras los atentados del 22 de marzo en Bruselas, en los que murieron 32 personas, y por el hecho de que la capital belga sirvió de retaguardia para preparar los ataques en París de noviembre de 2015.

El odio en las redes es un problema global, como demuestran los mensajes que se publicaron tras el Brexit o de la reciente victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses.

Florian Vincent, de 19 años, es uno de los nuevos "ciberpatrulleros" belgas. "No tenemos una estrategia, no somos empleados, no es un trabajo fijo", dice. "Pero si navegando por internet encontramos palabras de odio, estamos formados e intentamos responder", asegura.

Según Vincent, el trabajo consiste en "aplacar los ánimos e intentar explicar la verdad, a una persona corriente que publica algo en Facebook pero también a un político o una persona conocida".

Es el caso de una mujer que publicaba comentarios agresivos en Facebook sobre los refugiados.

"Cuando me sacó estadísticas, investigué para buscar las cifras auténticas, se las dí y le expliqué que, aunque tenía derecho a dar su opinión, a veces su manera de expresarla era una incitación al odio", explica.

"Se trata de hacer entender que hay alternativas y otras maneras de explicar su punto de vista", dice Vincent.

Según el Unia, un organismo independiente de lucha contra la discriminación con sede en Bruselas, de los 365 casos de incitación al odio registrados en Bélgica en 2015, el 92% venían de internet y 126 de ellos fueron registrados en Facebook y Twitter.

Aunque las amenazas en internet son cada vez más numerosas y más graves, la ministra Isabelle Simonis dice que el programa no quiere crear una policía en internet sino "reforzar la ciudadanía de los jóvenes".

"Quiero que el mayor número de jóvenes posible sea crítico con las imágenes y los discursos y puedan reaccionar, tener conocimientos suficientes para convencer a otros jóvenes", espera la ministra.

El gobierno belga quiere ampliar el proyecto a los menores de 18 años, aunque este nuevos "ciberpatrulleros" tendrían que actuar en presencia de un adulto.

Florian Vincent cree que también las escuelas tendrían que dar este tipo de formación para desmitificar el acoso en internet. "No habría que tomarse a broma todo lo que se dice en internet".