China y Estados Unidos se disputan el futuro de los genes

Pulseada por el avance de la técnica de edición genómica

China se alza como el primera país del mundo en aplicar una revolucionaria técnica de medicina génica en pacientes humanos. El método CRISP–Cas9 permitió a los científicos asiáticos injertar genes con células modificadas en un paciente que padece de cáncer de pulmón.

China es el primero en ensayar clínicamente en humanos el novedoso sistema de edición genómica . Esta es una herramienta que permite editar y modificar secuencias de ADN de las células con una precisión milimétrica y de manera rápida y sencilla mediante esta especie de "tijeras moleculares" se "edita" o "corrige" el genoma de cualquier célula. Y para este caso, la esperanza de los médicos es cortar un gen que favorece el desarrollo del cáncer de pulmón y así favorecer la recuperación del paciente.

Uno de los científicos pioneros en este campo, Carl June de la Universidad de Pennsilvania, afirmó a la revista Nature que esto podría "comenzar un Sputnik 2.0, un duelo de biomedicina entre China y los Estados Unidos". El científico espera que esto aliente la competencia y el rápido progreso del sistema. June es también uno de los científicos que trabaja en el exámen clínico que se desarrolla en 2017 en Estados Unidos en pacientes con cánceres agresivos.

¿Cómo funciona?

La técnica consiste en extraer los glóbulos blancos del enfermo y se modificar las células utilizando el sistema CRISPR, que permite a los investigadores cambiar y sustituir partes del código genético. En este caso, se desactivó la proteína PD-1, que impide que los glóbulos blancos ataquen a otras células en el cuerpo. Hace apenas dos semanas el paciente recibió la primera dosis de células modificadas con el fin de que estas células ataquen a las cancerosas y ayuden a curar la enfermedad. Específicamente, el método funciona cuando los investigadores remueven células inmunes del cuerpo del paciente y usan enzimas programadas molecularmente para desactivar proteínas (en este caso PD-1) que usualmente "cortan" las respuestas inmunológicas de las células (esta es la forma en las que los cánceres se propagan).

¿Qué se viene?

El peligro reside en los efectos secundarios del tratamiento, ya que las células modificadas puedan atacar a las sanas y no sólo a las cancerígenas. Sin embargo, se aseguró que en esta primera fase les "fue bien" y el paciente se prepara para su segunda inyección.

Mientras tanto se preparan a nueve personas más que también sufren de cáncer de pulmón y que, tras haberse sometido a tratamientos como radioterapia o quimioterapia, no han tenido mejoría. De hecho, en marzo de 2017, un equipo de la Universidad de Pekín planea hacer pruebas similares para combatir los cánceres de vejiga, próstata y riñón. Aunque estos ensayos todavía no están aprobados y necesitan financiación.


Fuente: Infotechnology