China celebra la supresión de las noticias falsas

Facebook y Google están en la mira tras las elecciones

Emily Rauhala, The Washington Post

Estadounidenses indignados están pidiendo a las compañías de tecnología que se ocupen de las "noticias falsas", un reclamo que hace eco en una conferencia en la ciudad china de Wuzhen respaldada por el Partido Comunista de China sobre el futuro de Internet.

En la semana desde que Donald Trump triunfó en la carrera presidencial estadounidense, compañías de Internet como Facebook, Google y Twitter han sido acusadas por algunos de reforzar su ascenso dando a la gente una plataforma para difundir noticias fabricadas disfrazadas de noticias válidas.

El debate sobre el papel de los medios de comunicación social en el ascenso de Trump y la cuestión de la vigilancia del contenido en línea resonaron en la Cumbre Mundial de Internet de esta semana.

La cumbre, ahora en su tercer año, es un costoso esfuerzo para difundir una visión alternativa para Internet. Los californianos hablan de "conectividad" e imaginan un mundo sin fronteras. El presidente de China, Xi Jinping, por su parte, prefiere hablar de "soberanía cibernética", un Internet en el que cada país controla una porción de la web.

Como los arquitectos del "Gran Firewall", el sistema de censura que controla lo que los 700 millones de usuarios de Internet del país leen y ven, los líderes chinos son defensores de una red en la que el estado proporciona "seguridad", investigando qué contenido es y no es seguro.

No es "seguro" para las personas en China utilizar el motor de búsqueda de Google ni tampoco pueden descargar la aplicación de Facebook. La búsqueda de información sobre la riqueza de ciertas figuras políticas chinas –y cientos de otras cosas– también está fuera de los límites.

Y no se trata simplemente de bloquear sitios y términos de búsqueda. El Partido Comunista de China ve a las redes sociales como una amenaza para la estabilidad social y se preocupa de que los ciudadanos conectados en línea puedan llevar a "revoluciones de color" o disturbios en masa.

"Está prohibido usar rumores para crear noticias o usar conjeturas e imaginación para distorsionar los hechos", leía una misiva de julio de 2016 de la Administración del Ciberespacio de China.

Funcionarios y compañías estadounidenses han sido críticos vocales de la política paternalista de China, llamando al "Gran Firewall" una barrera al comercio y una violación de los derechos humanos.

Para ser claros, Estados Unidos está lejos de adoptar la visión de China de Internet, o cualquier cosa cercana. Bloquear proveedores de "noticias falsas" es diferente de bloquear sitios web completos y términos de búsqueda, o criminalizar la disidencia.

Pero fue sorprendente ver cómo lo que está sucediendo en Estados Unidos se convirtió en un foco en la conferencia de Wuzhen. Durante dos días de discursos, varias personas se refirieron a la subida de Trump como evidencia de por qué Internet debe ser controlado más estrictamente.

El temor de un Internet desenfrenado se coló profundamente en Wuzhen. Mientras que el vicepresidente de Facebook, Vaughan Smith, dio una charla sobre Inteligencia Artificial en una sala, otro grupo se reunió para discutir el "terrorismo cibernético", culpando a las redes sociales por las protestas pro-democracia de 2014 en Hong Kong.

Kam Chow Wong, exoficial de policía de Hong Kong que ahora enseña justicia penal en la Universidad Xavier de Cincinnati, usó palabras como "extremismo" para describir el activismo estudiantil en la Región Administrativa Especial de China. Dijo que las autoridades necesitan hacer más para controlar los medios de comunicación. "Si usted regula de una manera apropiada, lo hará más útil, entonces será más libre", indicó.

"No creo que nadie sepa por qué ganó Trump, pero es una buena jugada que los Estados Unidos estén tratando de regular los medios de comunicación social, algo que venía atrasado".


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