Cazadora de dinosaurios (robots)

Horizon Zero: Dawn es la nueva apuesta de PlayStation para este año. Su trama propia y original rescata aspectos tanto de lo épico como de la ciencia ficción
El mundo ya no es lo que era. La civilización ha caído y la naturaleza ha vuelto a reclamar lo que alguna vez fue suyo. Selvas y bosques cubren lo que fueron ciudades y la humanidad volvió a la era de las cavernas. Con la notable salvedad de que también regresaron los dinosaurios. Y esta vez, son robots.

Así de disparatada, así de alucinante, es la premisa de Horizon Zero: Dawn, el nuevo juego de los holandeses Guerrilla Games –los responsables de la aclamada saga Killzone– que imaginan en este futuro a una guerrera o cazadora llamada Aloy.

Poder femenino

Convertida en una paria para su tribu –los Nora–, Aloy se ve obligada a vagar por estas nuevas tierras salvajes. Sus principales enemigos serán robots que han evolucionado por sí solos en gigantescas bestias y lo hará a la usanza de Sarah Connor en la saga de Terminator.

Aloy remite a una mezcla entre ese personaje con los Eloi, los seres que habitan la Tierra en el año 802.701 en La máquina del tiempo, de HG Wells; además de Ellen Ripley, de Alien; e Ygritte, la pelirroja de Game of Thrones. Aloy es de temer.

La elección de una protagonista fue un tema muy comentado en las entrevistas previas al lanzamiento del juego. "Esencialmente se debe a que estábamos cansados de oscuros francotiradores con barba", bromeó Mathijs de Jonge, director responasble de Horizon Zero: Dawn. Y añadió: "Era hora de hacer algo nuevo (...) Para todos nosotros era necesario un cambio".

La evolución de las bestias

Pero también lo son las criaturas mecánicas. De Jonge admitió que los robots son el nudo del juego. "Hicimos modelos de todo tipo hasta decantarnos por los más efectivos, los que implicaran mayor jugabilidad, los que fueran más adecuados para el juego", explicó en una reciente entrevista. Y agregó: "Buscamos que fueran animales, insectos y robots en la medida justa".

Jan-Bart Van Beek, director de arte del juego, comentó que los valores tomados para diseñar este mundo y todos los habitantes que lo habitan incluyen el animalismo y la naturaleza como pilares básicos. "Sabíamos que queríamos crear un mundo inmenso y fantástico, donde habitan muchas criaturas.

También trabajamos con estilos de insectos básicos y con enfoque de robots más tradicionales, pero al final la majestuosidad de la naturaleza mezclada con criaturas prehistóricas han creado un escenario único", explicó.

Mundo abierto

El sistema de juego no aporta novedades. Se trata de una aventura en tercera persona en la que, a medida que avanza la trama, se permite ir mejorando las habilidades de Aloy. Esencialmente, hay tres clases: Prowler para mejorar la discreción; Brave, para el combate; y Forager, para la curación y búsqueda de elementos útiles.

La trama se compone de múltiples mini aventuras que se pueden seguir o no al tratarse de un "mundo abierto"; si se quiere, se puede simplemente vagar por ahí. Mientras se juega, se van descubriendo campamentos, donde no solo Aloy puede reponer fuerzas y energía, sino que sirven como puntos para guardar el progreso en el juego.

En desarrollo desde 2011 –y por tanto uno de los juegos más esperados–, Horizon Zero Dawn es para Guerrilla Games una apuesta muy ambiciosa.


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Rodolfo Santullo