Cambia el juego

La irrupción de la tecnología en la cancha traerá nuevas formas de practicar y ver fútbol. Realidad virtual y aumentada, Big Data y sensores serán los protagonistas de los próximos campeonatos. ¿El deporte será totalmente predecible para Uruguay 2030?
Que un mundial de fútbol vuelva a jugarse en Uruguay es, todavía, inimaginable. Pensar que será dentro de 14 años y reflexionar sobre la evolución que se debe lograr a nivel tecnológico es escalofriante. No solo hay que pensar en los hoteles y en las canchas, sino también en la tecnología de los estadios y en las transmisiones de televisión, para los fanáticos, los jugadores y hasta en el propio reglamento del juego. ¿Qué innovaciones serán necesarias para Uruguay 2030?

Se puede –y se quiere– pensar que, para esa época, el fútbol habrá abandonado la prehistoria tecnológica y que habrá aceptado, de una vez por todas su ayuda. De hecho ya lo está haciendo. Sin ir tan lejos, este año se juegan las dos competiciones de selecciones más importantes después de la Copa del Mundo: la Copa América –que empezó ayer– y la Eurocopa. Ambas adoptarán el llamado Goal-line, la tecnología que fue usada en Brasil 2014 para confirmar, por ejemplo, si la pelota cruza o no la línea de gol en situaciones dudosas. Funciona gracias a siete cámaras instaladas en cada arco, que captan la jugada desde distintos ángulos y garantizan la decisión justa.

"No podemos cerrar los ojos al futuro", dijo Gianni Infantino, presidente de la FIFA.

La organización confirmó, además, que comenzará a usar el asistente de video para árbitros (VAR) –como se hace en el rugby, en tenis y en básquetbol–, para que pueda apoyar sus decisiones en determinadas jugadas decisivas (goles, tarjetas rojas y penales).

El fútbol del futuro, hoy

Es inevitable –pero también todo un enigma– imaginarse cómo será un mundial en Uruguay en 2030. Para ello hay que pensar en qué cosas la tecnología impondrá su huella y cuáles otras resistirán al tornado de innovación dentro de 14 años.

Pero no es necesario esperar todo ese tiempo. La Copa América Centenario tiene como sede a uno de los estadios más avanzados del mundo: el Levi's Stadium, de los 49ers de San Francisco, ubicado en la meca de la tecnología, en Silicon Valley.

Allí se jugó el viernes el encuentro inaugural entre Estados Unidos y Colombia y se disputarán otros tres partidos, entre ellos Uruguay contra Jamaica. Para las transmisiones se utilizarán 30 cámaras. Algunas estarán colgadas en cables sobre la cancha (las skycams); estas se conectan a un software por wifi para realizar la cobertura aérea. Para la final habrá 15 cámaras más que se encargarán de filmar en 4K UHD (ultra alta definición).

Oler Loewenstein, jefe de operaciones de Univisión, expresó: "La gente pide cosas nuevas y diferentes. Una vez que tienen la posibilidad de ver en 4K, ya no quieren volver atrás".

Una de las tecnologías que ya está inmersa en los deportes es la realidad virtual, que ofrece la experiencia del courtside, como le dicen en la NBA, lo que "permite ver el partido desde tu casa pero como si estuvieras al costado de la cancha", comentó a Cromo Gabriel Lambach, uno de los directores de Sim Design, empresa de soluciones virtuales.

También se empezó a usar el replay en 360º. A través de una tecnología que desarrolló Intel para (también) la NBA, se puede, después de unos minutos, repetir la jugada. "Es posible congelar la imagen y rotar para elegir el ángulo desde donde quiere verse el suceso", indicó Lambach. A su juicio, esta herramienta podrá ser usada al instante en unos años, cuando se mejore la capacidad de procesar datos en tiempo real.

Según un informe de HTC, en los próximos 15 años, ver un partido de fútbol desde casa será una experiencia envolvente gracias a los visores de realidad virtual. Los jugadores llevarán pequeñas cámaras integradas a las camisetas y volarán "moscas" robot con cámaras diminutas que ofrecerán un ángulo nuevo al espectador. El televidente, además, podrá visualizar información en tiempo real sobre cada jugador y sobre el partido. Lo mismo se espera para los árbitros. Ataviados con lentes de realidad aumentada, no habrá excusas para dudar de si fue offside.

En cuanto a la aplicación de la tecnología de 360º en los entrenamientos, Carson Palmer, mariscal de campo de los Cardinales de Arizona de la NFL (la liga de fútbol americano), dijo que hoy "la realidad virtual es una herramienta clave para entrenar".

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Big Data, el 12º jugador

Hay empresas que se encargan de generar, a través de software, datos numéricos y de video para equipos deportivos. Lo hacen antes y durante el partido para que los entrenadores puedan utilizarlos de manera sencilla y rápida y puedan tomar decisiones a partir de esa información. La uruguaya AZsportech es líder en el rubro a nivel continental.

"Los directores técnicos de los equipos de fútbol lo usan mucho para armar las charlas de entretiempo y corregir errores", explicó a Cromo Krikor Attarián, fundador y director de AZsportech.
Este software permite, por ejemplo, conocer todo sobre el rival: puede clasificar todas las acciones del partido por separado, para que el entrenador luego las vea en cualquier dispositivo con solo un clic.

Bing, el buscador de Microsoft, predijo que el Real Madrid tenía el 51% de probabilidades de ganar la final de la Champions. De hecho, los datos mostraron un empate técnico. Tras 90 minutos, el marcador cerró 1 a 1 y el equipo merengue venció en los penales.

Se llegó a ese resultado tras analizar miles de datos, como los partidos previos, margen de victorias en cada competición, métricas de jugadores, quién es locatario y hasta las condiciones meteorológicas; a esta información se le suman miles de noticias y opiniones publicadas en internet. Todo pasa por un tamiz de modelos de matemáticas predictivas. Es lo que se conoce como Big Data al servicio del fútbol.

El Real Madrid conoce bien de qué se trata. Los jugadores llevan un sujetador deportivo que integra un contador de pulsaciones, un acelerómetro y un GPS. "En fútbol también irá desapareciendo la frontera de lo online con lo offline. Esto será muy natural en un país como Uruguay, donde el nivel de conectividad ya es especialmente elevado", dijo Sebastián García, cofundador de Idatha, una empresa especializada en el análisis y procesamiento de datos.

El análisis arroja mucha información: patrones y tendencias del juego (desempeño atlético, tenencia de la pelota, porcentaje de aciertos), predicciones (dónde un jugador es más certero frente al arco) y estadísticas del equipo (kilómetros recorridos, pelotas perdidas, en qué zona de la cancha se cometen más faltas, propensión a tarjetas, entre otros). "En una hora y media se puede generar más de 70 millones de puntos de datos", comentó García.

"En 2030 tendremos la capacidad de predecir y prevenir futuras lesiones. Los sensores cutáneos ayudarán a una comprensión mayor del físico de cada jugador. Entender si es necesario reducirle el tiempo en campo, pedirle que recorra menos kilómetros, mejorar la forma en que golpea la pelota; todo podrá ayudar a cuidarlo más efectivamente", señaló el director de Idatha.

Los dispositivos de rastreo, calzado con acelerómetro, sensores de impacto y hasta tatuajes electrónicos serán tan corrientes como una tobillera, pero hasta podrán ser sustituidos por la propia tela de una camiseta inteligente, tal como Google y Levi's planean lanzar al mercado en 2017.
Pero el Real Madrid no fue el primer equipo en aprovechar el potencial del Big Data. De hecho se puede decir que la tecnología fue el duodécimo jugador alemán en levantar la copa del Mundial de 2014. En ese entonces, esa selección utilizó la herramienta llamada Match Insights para analizar las estadísticas obtenidas al procesar los videos capturados por cámaras instaladas en la cancha durante los entrenamientos. Esto les permitió acortar de 3,4 segundos a 1,1 segundos el tiempo promedio de posesión de la pelota antes de un pase, lo que incrementó la velocidad del equipo. La información era enviada directamente al celular de cada jugador.

El Big Data no genera el talento que tiene Luis Suárez pero sí acerca ventajas competitivas. ¿Cuál es el riesgo? El fútbol del futuro deberá tener cuidado con el "dopaje informático"; es decir, la alteración de los datos de rendimiento de los jugadores para incidir en la venta entre equipos. Pero también deberá prevenir los ataques. La dependencia creciente de sistemas informáticos asociada al valor millonario de la información, se convertirá en algo apetecible para los cibercriminales. Un ataque de denegación de servicios (DoS) en venganza por una goleada o un hackeo para incidir en las apuestas en línea son dos escenarios posibles.

Para 2060, incluso, HTC pronostica que los androides (autónomos o controlados por humanos) serán los que disputarán el partido.

No hay certezas sobre cómo será un mundial de fútbol en 14 años y menos en 44. Graham Wheeler, director de productos de HTC, dijo: "La tecnología es clave en la evolución de cómo experimentamos el fútbol".

Si Uruguay quiere ser sede mundialista, deberá estar preparado para que la tecnología y el fútbol combinen sus cualidades, pero sin olvidar que, a pesar de tantos análisis, el fútbol seguirá siendo impredecible; eso es lo más lindo del deporte.


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Levi’s Stadium, el más innovador


Este estadio, que tiene capacidad para 71.100 personas y que recibirá a Uruguay el 19 de junio, es el más tecnológico de todos. Tiene 1.000 terminales de conexión wifi y 2.500 televisores 4K instalados en distintos puntos dentro y fuera de la cancha. Los espectadores, a través de la app del estadio, pueden pedir comida y pagar desde el asiento, ver cuál es la fila más corta para ir al baño y hasta observar las repeticiones de las jugadas en vivo desde 13 ángulos diferentes y en HD. A su vez, en la fanzone hay un un museo interactivo, una pantalla gigante de realidad virtual y videojuegos basados en gestos de movimiento.


Fuente: M. Orfila / F. Suárez