Calzarse los championes, hidratarse y hacer clic

El motivante mundo de las aplicaciones para correr evoluciona desde planes específicos y multas por haraganear hasta entrenadores que son deportistas famosos


De a poco y en sintonía con el resto del mundo, cada vez más uruguayos eligen correr como forma de combatir el sedentarismo. Para hacerlo no se necesita más que las ganas de levantarse del sillón, apagar la tele, calzarse un par de championes apropiados y salir a gastarlos.

Sin embargo, los smartphones han terminado de convertirse en la ayuda definitiva para el corredor urbano. Hay algo de toda esta nueva parafernalia de correr con el teléfono que ha contribuido a una mayor motivación cuando se trata de hacer deporte. Se potencia la idea de que podemos desafiarnos a mayores distancias y mejores tiempos y que, incluso, podemos vincularnos con otros corredores. Se profesionaliza aún más algo que comenzó como un pasatiempo o una forma de bajar los kilos de más. Las estadísticas, en su momento solo hechas para los atletas que aparecen en la televisión, ahora son propias y fácilmente compartibles.

Dentro de ese fenómeno aparecen distintas opciones que varían según el grado de dedicación, la frecuencia o la experiencia del corredor. Usted puede empezar con aplicaciones más propias de gente que hace los primeros kilómetros y luego ir complejizando el seguimiento con otras apps más completas.

Hay todo un paquete de aplicaciones a partir de las cuales puede trabajar un principiante. De todas ellas, un ejemplo típico es C25k, una abreviación de couch to 5 kilometers, es decir, “del sillón a los cinco kilómetros”. El programa es esencial para aclimatarse a la vida del corredor. Su tiempo de utilización es de unas ocho semanas, en las cuales se busca capacitar en resistencia y fuerza, dos de las habilidades esenciales para devorar kilómetros. La app define incluso los espacios para caminar, correr y bajar la intensidad, y solo pide un ritmo de salidas de tres días por semana.

Cuando correr ya forma parte de la vida del usuario, una de las opciones más obvias es Nike+ Running, por varios motivos. En primer lugar, porque la empresa de la pipa fue pionera en instalar tecnología de reconocimiento de movimiento en sus calzados con software incluido. En segundo lugar, por la transversalidad del uso de la aplicación, donde con un mismo usuario se trabaja en todos los dispositivos, hasta con el iPad incluido. Y, tercero, porque su fuerte es el monitoreo en largas distancias, una de las modalidades más acostumbradas por quienes salen a correr por los circuitos urbanos.

En un nivel avanzado está la aplicación de Adidas. Los desarrolladores alemanes de la marca no solo presentan una alternativa más compleja y completa con MiCoach, sino que además comienzan a perfilarse como el nuevo líder en innovación en running urbano con su nueva tecnología de calzado Boost.

MiCoach toma peso y altura del corredor y le va proponiendo distintos niveles de intensidad en distintos desafíos. Al igual que Nike+ Running, todas las performances se grafican y pueden compartirse y compararse vía web. Además, tiene un sistema de voz donde el entrenador de la aplicación puede ser un famoso a elección que indique verbalmente qué hacer. En mi caso, quien me dice que no pare de correr, que quedan apenas dos kilómetros, es el delantero del Barcelona David Villa o el base de los Chicago Bulls, Derrick Rose.

Pero si ni eso es estímulo suficiente, no hay mejor que GymPact, la aplicación que define un sistema de recompensas y penalizaciones monetarias en función de cuánto uno salga a correr y cuánto recorra.

Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios