Bicicletas más inteligentes

Existen nuevas aplicaciones y dispositivos que incentivan a los usuarios a ponerse en movimiento a bordo del transporte más “verde”. Uruguay también tiene su propia propuesta


Pedal tras pedal, la bicicleta de antaño llegó renovada a la era digital. Si 2014 es el año del internet de las cosas, este medio de transporte es una de ellas. Puede estar conectada a la red, al celular del usuario y a toda una comunidad. Es capaz de mandar mensajes de texto, dar direcciones, advertir sobre peligros en la calle y hasta avisar cuando un ladrón intenta llevársela.

Si bien no todos estos vehículos de dos ruedas han pasado por la metamorfosis tecnológica, cada vez más proyectos proponen bicicletas inteligentes, que combinan hardware especial con una aplicación móvil. En términos generales, estas propuestas buscan conciliar lo mejor de este medio de transporte y de la era digital.

La mayoría de estas aplicaciones se basan en la geolocalización para buscar, trazar y recomendar rutas en el mapa, o incluso seguirle el rastro a una bicicleta robada. A veces integran algún componente de juego como motivador o hacen hincapié en la seguridad del usuario con consejos y alertas, buscando ser una herramienta de ayuda a la comunidad de ciclistas. De hecho, el ingrediente social está presente en la mayoría de estos servicios, ya que permiten compartir información con otros usuarios e incluso se integran con otras redes sociales.

Tormenta de bicicleta


En este momento, Uruguay es parte de un proyecto social. Se trata de Bikestorming, una iniciativa que nació en Argentina en 2012 y que ya consiguió el financiamiento para lanzarse al mercado más tarde este año. El equipo, que incluye jóvenes uruguayos, ya realizó una primera experiencia en el interior de Uruguay, lugar que eligió como “laboratorio” de prueba.

Bikestorming propone una aplicación móvil enmarcada en una propuesta más amplia, que incluye talleres enfocados a los más jóvenes para incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte en la ciudad.

La aplicación en sí, que estará disponible para iOS, Android, Windows Phone, Firefox OS, e incluso las XO de Plan Ceibal, propone sumarse a una comunidad Bikestorming que se alimente de los datos propios y de los demás. Sería algo así como el Waze de las bicicletas, ya que son los propios usuarios los que agregan la información. La diferencia es que, al estar pensado para ciclistas, incluye datos como si una calle es demasiado empinada como para recorrerla a pedal, por ejemplo.

Según un comunicado de la organización, que en abril reunió cerca de 500 liceales en Carmelo para un taller, la idea es activar la app en varias ciudades del país durante los próximos meses. Eventualmente, la plataforma puede funcionar en cualquier parte del mundo. La aplicación también propone “misiones” para que los usuarios obtengan medallas y la posibilidad de compartir los logros con amigos y otros bikestormers.

Todos por las bicis


Hay desarrolladores que fueron más allá de la aplicación y prefirieron modificar el candado, el manubrio o la bicicleta entera. Se trata de tres proyectos distintos que estuvieron o están en el sitio de financiación colectiva Kickstarter. Todos ellos recibieron más plata de la que pedían para materializar su idea, lo que muestra el interés por este tipo de iniciativas.

Lock8, a la venta por US$ 249, es un candado para bicicleta cuya llave es una aplicación gratuita del mismo nombre disponible solo para iOS. El usuario puede bloquearlo o desbloquearlo con un simple toque del smartphone, que tiene que estar sincronizado con la app. Esta envía una notificación cuando el dispositivo detecta que alguien está intentando romperlo y permite seguir el vehículo por GPS si el ladrón logra salirse con la suya. A su vez, emite una fuerte alarma cuando detecta movimiento o vibraciones estando bloqueado.

Como el candado se puede abrir usando un celular, facilita que el dueño de la bicicleta la preste a sus amigos o incluso la rente a distancia.

Otra proyecto financiado por Kickstarter es Ride Helios, un manubrio inteligente para bicicleta que cuesta US$ 334 con envío incluido. Emplea luces led para dar indicaciones, monitoreo por GPS, velocímetro y conectividad por Bluetooth con la aplicación Helios Connect, también para iOS.

La aplicación permite monitorear el vehículo “desde cualquier parte del mundo”, según la web del proyecto, y encontrar las mejores rutas mediante Google Maps. No se necesita un smartphone para usar la función de monitoreo por GPS: basta con tener un celular capaz de mandar SMS, ya que se puede enviar un mensaje a la bicicleta y esta responde con su ubicación.

Otro proyecto Kickstarter es Vanhawks Valour, que ya recibió más del doble de su meta inicial de US$ 100 mil y al que todavía le faltan 21 días de financiación. Funciona con una aplicación para iOS, Android y Pebble, que monitorea el rendimiento del ejercicio físico, permite el seguimiento por mapas y conectarse con la comunidad Valour para intercambiar datos.

El proyecto incluye a la bicicleta en sí misma, que está hecha con fibra de carbono y que se envía al usuario que invierte un mínimo de US$ 999 a través de la plataforma de crowdfunding.

Cuenta con sensores para detectar peligros circulando en los puntos ciegos y le avisa mediante vibraciones en el manubrio, además de usar luces led para dar indicaciones y cargarse mientras se pedalea en ella.

En definitiva, estas herramientas dan razones extras para sacar la bicicleta del galpón y ponerse a pedalear.

 


En Uruguay


 

El proyecto Bikestorming, creado por jóvenes argentinos y uruguayos, incluye una aplicación social para incentivar el uso de la bicicleta como transporte urbano. Uruguay fue elegido como laboratorio para el lanzamiento piloto de la app, que será en el correr de este año.


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