Basura impacta en una ventana de la Estación Espacial Internacional

"¡Menos mal que tiene cuatro capas de vidrio!", dijo el astronauta Tim Peake

El astronauta Tim Peake despertó una mañana y vio una marca circular de 7 milímetros en la cúpula de la Estación Espacial Internacional (EEI). Un minúsculo residuo espacial había impactado lo suficientemente fuerte para romper la ventana de sílice fundido y vidrio de borosilicato.

El objeto en cuestión fue probablemente un resto de pintura desprendida de algún cohete o un fragmento de metal con apenas unos pocos micrómetros de diámetro, según explicó la Agencia Espacial Europea en un comunicado.

"A menudo me preguntan si la EEI sufre impactos de residuos espaciales. Efectivamente: aquí lo vemos en una de las ventanas de la cúpula. ¡Menos mal que tiene cuatro capas de vidrio!", dijo el astronauta.

Un pequeño impacto como el de la imagen es inocuo, pero la basura de mayor tamaño puede llegar a ser un problema. Un objeto de hasta un centímetro de diámetro puede destruir un instrumento o un sistema de vuelo crítico en un satélite; con más de un centímetro s capaz de atravesar el blindaje de los módulos tripulados de la EEI y cualquier objeto de más de 10 centímetros podría acabar con un satélite o nave espacial.

Para hacer frente a estas eventualidades, la EEI cuenta con un amplio blindaje que abarca todas las áreas vitales para la tripulación y la tecnología, por lo que una colisión menor, como esta, no supone ningún riesgo.

La cúpula llegó a su destino a bordo de un transbordador en 2010. Esta habitación con vistas, de fabricación europea, ofrece una panorámica verdaderamente inigualable. Además de servir de zona de observación y trabajo para la tripulación que maneja los brazos robóticos, ofrece unas magníficas vistas de la Tierra, los objetos celestes y los vehículos que visitan la EEI.