Así se arma el sonido de los Juegos Olímpicos

El audio de la transmisión televisiva de la competencia no es el real, sino una ficción casi cinematográfica de lo que sucede
Los televidentes de los Juegos Olímpicos de Londres están acostumbrados a los planos de sonido ficticios que ofrece el cine, capaces de reproducir la presión de una pisada, el chasquido de una flecha y un susurro en la muchedumbre. Hay un ejército de técnicos trabajando para que esas expectativas inconscientes sean colmadas y para eso usarán la técnica del cine: mejorarán la realidad.

La trasmisión de los Juegos Olímpicos será vista en directo por decenas de millones de personas. Y también escuchada. Y entonces los sonidos de las manos cayendo en simultáneo sobre las barras paralelas, el agua que cede a la voluntad de los remos y el aire que gime ante el poder la flecha aparecerán en tiempo y forma, como si fuera natural.

Sin embargo, es artificial. Se trata del producto de 350 mezcladores del sonido que captan 4.000 micrófonos y el trabajo de 600 técnicos, según publicó la revista estadounidense The Atlantic.

El rugir de las olas que crean los remeros no se corresponde con la imagen, sino que es una base, captada en los entrenamientos y mezclada con el sonido en directo. Es la forma que le permite al televidente sentirse como en las gradas y, a la vez, ser un testigo privilegiado que disfruta de ver los deportes en directo y desde todos los ángulos, en imagen y sonido.

Eso es necesario porque la manera de captar el sonido es muy diferente de la forma en que se registra la imagen.

La fidelidad de la imagen real es altísima, en tanto que para generar los estímulos eléctricos que se van a manifestar como sonido, el aire debe golpear un diafragma y moverlo. El sonido, además, es muy difícil de aislar.

El hombre del sonido


Detrás del milagro que conjura esas dificultades y logra en vivo una experiencia similar a la que se produce con meses de postproducción en una película, está Dennis Baxter, un ingeniero de audio que se ocupa de sonorizar los Juegos Olímpicos desde hace 20 años.

“No soy un purista en lo que se refiere a la producción de sonido”, dijo en el documental de la BBC The sound of sport. “Creo sinceramente que cualquier herramienta que ayude a crear un paisaje sonoro de calidad, es aceptable”, agregó.
No soy un purista en lo que se refiere a la producción de sonido”, dijo Dennis Baxter, encargado del sonido de las olimpíadas desde hace 20 años

Baxter ha ido perfeccionando su arte. En los Juegos de Barcelona 1992, en las pruebas de arco, se escuchaba la salida de la flecha y el impacto en el blanco. En Londres se escuchará la flecha surcando el aire, mediante una serie de micrófonos especialmente diseñados que cubrir el camino desde el suelo. Basado en las películas de Robin Hood, Baxter creó la experiencia sonora que tendría un espectador sentado entre en arquero y el blanco.

Como en el cine, para hacer más real la trasmisión hay que falsearla, o para decirlo de forma más amable, hay que sintetizarla. La buena noticia es que los recursos económicos y la capacidad de los ingenieros y los técnicos está asegurada, como para ofrecer un gran espectáculo sonoro a la altura del deportivo.

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