Así robaron más de US$ 4 millones en Jeeps

Un club de motociclistas de México robó más de 150 camionetas con un método de alta tecnología

Detrás de los misteriosos robos, llevados a cabo a lo largo de los últimos tres años, de más de 150 autos Jeep Wrangler en barrios de San Diego, California, estuvo una banda de motociclistas de Tijuana, México, conocida como los "Hooligans". Según informaron las autoridades locales, utilizaron un método muy sofisticado para encender los coches, sin que se active la alarma.

Aparentemente, los delincuentes hackearon una base de datos de Jeep, desde la que pudieron descargar información que les permitió duplicar llaves para robar los vehículos. Parece que un concesionario en Cabo San Lucas estuvo involucrado en esta parte del crimen, aunque no se sabe con certeza. Chrysler informó a la FBI que más de 20 códigos para crear llaves habían sido solicitados desde esa localidad.

El procedimiento era así: el grupo identificaba un vehículo que quería robar, obtenía su número de identificación, y un hacker accedía a la base de datos para obtener dos códigos. Con el primero creaba una copia exacta de la llave (para abrir el auto), y el segundo se la daba a sus compañeros que efectuarían el hurto, necesario para programar el microchip de la llave una vez adentro (para encender el motor).

Luego llevaban el tododerreno a México para ser vendido, tanto por piezas como entero. Los vehículos robados en el condado de San Diego, desde 2014, equivalen a US$ 4.500.000.

Nueve integrantes de la banda han sido nombrados en una acusación federal. Siete de ellos son ciudadanos estadounidenses. Hasta el momento, tres fueron arrestados. Los seis restantes siguen prófugos en su país.

Especialistas ya reclamaron la vulnerabilidad de los chips que operan las llaves de los vehículos. Estos sistemas son susceptibles a ser hackeados, sobre todo en marcas como Volkswagen, Fiat, Honda, Volvo, Porsche y Bentley.