Así espía EEUU a millones de personas a través de internet

La revelación de que la vigilancia secreta estadounidense tiene acceso a los datos de los usuarios de Facebook, Skype, YouTube, Apple, Microsoft, entre otras, causó revuelo. Las gigantes de internet lo niegan, y Obama lo defiende
El presidente de Estados Unidos Barack Obama defendió la vigilancia secreta de registros telefónicos y actividades de internet del gobierno, y dijo que esta medida implica un montón de garantías para el país y que ha ayudado al gobierno a anticipar y prevenir ataques terroristas, informó este viernes Washington Post.

Obama agregó que estos programas están bajo “estricta supervisión” de los tres poderes del Estado y que hay límites, y agregó que no implica necesariamente que se escuchen llamadas telefónicas ni se lean los contenidos de mails de los ciudadanos del EEUU.

Según el periódico, el presidente habló sobre la necesidad de encontrar un equilibrio adecuado entre las prerrogativas de la seguridad nacional y las libertades civiles. Además, se refirió a la necesidad de tomar algunas decisiones sociales: “No se puede tener 100% de seguridad y 100% de privacidad”.

Obama reconoció que al asumir su cargo en el 2009 tenía una “saludable desconfianza” hacia este tipo de programas de vigilancia, pero después de haber sido evaluados exhaustivamente por sus asesores concluyó que eran necesarios.

Haciendo referencia a The Washington Post y The Guardian Obama dijo que se dio la información sin tener en cuenta los riesgos para el programa y para las personas involucradas, y que de esta forma es difícil proteger al pueblo estadounidense de una forma eficaz.

Esos dos periódicos afirmaron que empresas cibernéticas importantes como Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple concedían a los servicios de espionaje estadounidenses NSA y FBI acceso a los datos de sus usuarios. Nueve de estas empresas negaron que esto hubiese pasado.

Por su parte, The Guardian destapó en exclusiva que la NSA recoge todos los días registros de llamadas de millones de clientes de la operadora de telefonía Verizon, en virtud de una orden judicial secreta.

Los gigantes de internet


PRISM es el programa de los servicios de espionaje dirigido a las empresas de internet. Los diarios señalaron que este programa contó con la colaboración de Microsoft desde sus inicios, en 2007, mientras que Apple se negó a participar durante los primeros cinco años, hasta 2012, cuando empezó a colaborar.

Sin embargo, un portavoz de Apple, Steve Dowling, dijo al Washington Post: "Nunca hemos oído hablar de PRISM; no aportamos, a ninguna agencia del gobierno, el acceso directo a nuestros servidores y cualquier departamento del gobierno que nos pide datos de nuestros clientes tiene que presentar una orden judicial".

Sobre este tema, el directivo de Facebook, Joe Sullivan, sostuvo: “Cuando se le pide a Facebook datos o información sobre individuos determinados, examinamos tal solicitud detenidamente para asegurar que concuerde con las leyes y entonces aportamos información solo en la medida que la ley nos lo exija”.

The Washington Post indicó a su vez que la red social Twitter, a diferencia de las otras nueve empresas, sigue rechazando la cooperación con la NSA y del FBI.

Las leyes


El Director Nacional de Inteligencia de EEUU, James Clapper, reconoció que los servicios de espionaje acceden a los datos de las gigantes del ciberespacio, pero insistió en que esta práctica está autorizada por una ley de 2007.

En un comunicado difundido la noche del jueves, Clapper defendió la práctica de vigilar los archivos telefónicos y otros datos de empresas cibernéticas como parte de los esfuerzos por resguardar la seguridad nacional y explicó las salvaguardas para recabar esos datos.

Clapper explicó que una cláusula de la ley de 2007 conocida por su sigla en inglés FISA facilita el acceso a información de extranjeros fuera de Estados Unidos y que solo un determinado número de personal con capacitación especial puede acceder a esos archivos.

Datos enviados online frecuentemente pasan por EEUU incluso cuando ese país no es ni el origen ni el destino de la transmisión.

"La información de inteligencia exterior recabada bajo este programa es una de las más importantes y más valiosas que recopilamos, y se utiliza para proteger a nuestra nación de una amplia variedad de amenazas", dijo Clapper.

Para comenzar, según Clapper, la sección 702 de la ley FISA "no puede utilizarse para escudriñar intencionalmente a ningún ciudadano estadounidense, ninguna otra persona en EEUU, o a cualquiera dentro de Estados Unidos".

Las actividades dentro de ese programa secreto, agregó Clapper, están sujetas a la supervisión de una corte especial creada dentro de FISA, del Ejecutivo y el Congreso de Estados Unidos.

Eso reduce "la adquisición, retención y diseminación" de información obtenida sobre personas en EEUU, según el director Nacional de Inteligencia.

La ley antiterrorista de 2001, conocida como Ley Patriota y promulgada un mes después de los atentados del 11-S, obliga a las empresas a entregar a las autoridades archivos y demás información que pueda servir en una investigación relacionada con la seguridad nacional.

Supervisión y derechos civiles


El tribunal de FISA, subrayó, revisa el programa secreto cada 90 días y el Departamento de Justicia también supervisa “rigurosamente” el manejo de los datos recibidos.

No obstante las explicaciones del Gobierno, grupos pro-defensa de los derechos civiles han acusado al Gobierno del presidente de EEUU, Barack Obama, de llevar a cabo espionaje contra los ciudadanos.

En las últimas semanas la Administración Obama se ha enfrentado a otros casos de escuchas telefónicas a la agencia AP y a un periodista de Fox News, lo que ha avivado el debate sobre las violaciones de los derechos civiles por parte del Gobierno.

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