Apps para educar y entretener

Para muchos, las tabletas son las nuevas cajas bobas; sin embargo, también pueden convertirse en un medio para que los más chicos aprendan jugando
Las tabletas son más difíciles de controlar que la televisión. También es por eso que más de un padre lamenta el día que le compró uno de estos aparatos a su hijo. Pero hay que asumir que ellos tienen más tiempo libre que los grandes, y apenas nos demos la vuelta encontrarán la forma de seguir gastándose los dedos jugando. Es un hecho. Por eso, la vía prohibicionista es más un placebo para padres que una solución de fondo. Un camino alternativo es apelar a las posibilidades que nos dan las propias tabletas para evitar que los pequeños queden atrapados en un universo de juego inútiles.

Con las tabletas se puede aprender jugando. Solo hay que tomarse el trabajo de buscar las aplicaciones que se adapten a las necesidades y características del niño en cuestión. Lo más importante a la hora de buscar apps con este fin es tener claro el nivel de aprendizaje de los niños. Incluso, es recomendable preguntarle a los maestros antes de bajarles alguna app. Sin querer podríamos interferir en el proceso de aprendizaje que los docentes han diseñado para ellos, en especial si están en los niveles iniciales.

Las tabletas no deben ser pensadas como una alternativa al cuaderno de deberes, sino como la extensión de él. En este sentido, hay muchas apps que son ideales para practicar de forma divertida lo que aprenden en clase. Ejercicios de matemáticas disfrazados de juegos, prácticas de escritura camufladas como actividades de arte y hasta sesiones de lectura envueltas en atractivas historias son algunas de las posibilidades que ofrecen tanto las tabletas de Apple como las que corren con sistema operativo Android.

Claro, siempre hay un pero. Por lo general las mejores apps son las pagas. Muchas veces las gratuitas son más sencillas o son muestras gratuitas en las que se puede probar solo una parte de la experiencia. Pero tampoco son gastos desmesurados. Por lo general estas aplicaciones se sitúan en la franja de los US$?0,99, y una aplicación de las llamadas caras puede costar a lo sumo US$?5.

Pero hay que recordar algo: no se trata de comprar la app y dejar a los niños a su suerte. Lo importante es orientarlos en el uso y ayudarlos. Después, como en la vida misma, remontarán vuelo y usted tendrá que comprarse su propia tableta.


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