Amigos incondicionales de distintas especies

Un chita con una perra es una de las extrañas parejas que se muestran en un nuevo documental y que, según los especialistas, pueden durar toda la vida. Mirá las tiernas imágenes


Los animales pueden forjar vínculos traspasando los límites de las especies si es que su necesidad por el contacto social supera sus imperativos biológicos normales. Un gato criado con perros no sabe que es un gato, indica la lógica.

En el documental Animal Odd Couples de PBS, un chita y una perra son mostrados como amigos. Un narrador explica que crecieron juntos en Busch Gardens, parque temático donde son una de las principales atracciones. Tim Smith, encargado de comportamiento del lugar, cuenta que ambos animales nacieron en 2011 y que eran cachorros cuando se hicieron amigos. El chita, llamado Kasi, fue la única cría que sobrevivió al sorprendente parto de una hembra que ya había pasado la edad reproductiva. Se lo juntó con la perra, una cruza de labradora llamada Mtani, porque no había chitas con las cuales criarlo.

Smith reconoce que han habido problemas durante su crecimiento. "Parte del aprendizaje se vive a través de situaciones donde se aprenden las cosas que no se tienen que hacer", cuenta. Y ejemplifica: "Si Mtani no quiere que Kasi se le acerque, se lo demuestra mostrándole los dientes o gruñéndole bajito".

No está claro si esto terminará bien. Como señala Lauren Brent, una primatóloga y bióloga evolutiva de la Universidad de Duke, "estos animales son juveniles. Me preocupa que su relación cambie cuando se conviertan en adultos, con consecuencias negativas para la perra".

Un amigo en el encierro


Vínculos muy fuertes suelen surgir entre animales cautivos, dijo Bonnie Beaver, del Colegio de Medicina Veterinaria A&M de Texas. "Dos individuos muy estresados pueden apoyarse mutuamente para conseguir confort", explica. En la mayoría de los casos, las amistades entre distintas especies se forjan cuando los animales son jóvenes. Pero en cautividad, incluso un animal capturado de mayor puede buscar amistad en el miembro de otra especie.

Marc Bekoff, profesor emérito de ecología y biología evolutiva de la Universidad de Colorado, quien ha escrito varios libros sobre emociones animales, cree de todo corazón en esos vínculos. "Creo que las elecciones que hacen los animales en las relaciones entre especies son las mismas que toman en las relaciones dentro de la misma especie. Algunos perros no tienen simpatía por todo el resto de los perros. Los animales son muy selectivos con los individuos que dejan entrar a sus vidas".

Incluso predadores y presas (como un perro y un conejo) pueden formar relaciones que requieren de una "increíble confianza" de parte del animal más vulnerable, explica Bekoff.

La antropóloga Barbara King del Colegio William & Mary dice que ella y otros científicos han documentado una cantidad de animales, desde perros hasta hipopótamos y simios, que crean vínculos con animales de otras especies. Si uno muere, el sobreviviente se aflije. Una elefante llamada Tarra era amiga de una perra llamada Bella y sufrió la muerte de su compañera, asesinada por coyotes. Según King, también se vio conmovida por la historia del hipopótamo Owen y una tortuga de 100 años llamada Mzee. "En la amistad que formaron, con los años lograron crear un sistema de comunicación inter especie", cuenta.

En algunos casos, el mayor riesgo de formar amistades entre especies no es ser comido por el otro. Es la pérdida emocional.

 



 

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